Una de las cosas más divertidas del mundo literario (que tiene muchas cosas divertidas) son las acusaciones porque sí. Phillip Roth, por ejemplo, fue muchas veces acusado de misógino y de machista por muchas de las mujeres y los hombres que lo leían; el mismo se burla un poco de esa lectura tan sin matices de su obra en su novela La Mancha Humana. La verdad es que Phillip Roth nunca fue misógino ni machista; sus personajes estaban vivos, eran contradictorios, humanos. La familia judía que hace lo posible para sobrevivir en esa pequeña ucronía que es La conjura contra América, es una familia real. Cuando uno lee esa novela, se compadece de los personajes.
Pero ante semejantes embates de la academia y de una gran parte de la crítica, los y las escritoras se asustan. Y entonces escriben novelas y cuentos donde las mujeres somos buenas y comprensivas siempre, y si no lo somos es por culpa del patriarcado, no sea cosa que en alguna review del New Yorker o en algún paper de Harvard se los acuse de machistas. Y por supuesto, esas novelas y esos cuentos son positivamente malos: un personaje, femenino o masculino, sin aristas, sin matices, no es un personaje real. Si yo como autor ya decido desde el vamos que la protagonista de mi historia es una mujer y que porque es mujer va a ser siempre buena, no va a matar a nadie, no va a mentir, ni va a robar un pedazo de pan a lo Jean Valjean, directamento no escribo nada, porque nada va a pasar en esa historia. Un personaje literario es interesante siempre cuando se lo lee porque no se sabe como va a reaccionar; si se plantea que los personajes literarios femeninos son algo así cómo maquetas inmóviles, por puro miedo a que se critique la trama o el desarrollo de los personajes, no se puede escribir nada. Me parece que muchos escritores y escritoras tienen que dejar de tener tanto miedo a que los personajes hagan o digan cosas incorrectas. Es ficción. Y la ficción básicamente es una mentira. El Quijote no existió nunca, tampoco los hobbits, Ricardo III aparentemente fue un buen rey, el kraken no forma parte de los animales marinos e incluso, para desgracia de muchos veinteañeros, Hogwarts no es un colegio real.
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