lunes, 26 de noviembre de 2018

La muerte de un gran director.

Leo hoy en el diario que murió Bertolucci. Murió de viejo (tuvo esa suerte) y deja atrás varias de las mejores  películas de la historia del cine o la que para mi es la mejor película: Novecento. Atreverse a contar la historia de Italia (la historia de toda Europa, en realidad) en una película aparentemente más larga que la vida es una proeza en la que solo los verdaderos artistas se embarcan. Hizo otras grandes películas, como Ultimo tango en Paris y (dicen, porque no la ví) Los Soñadores. Desde que ví Novecento soy una gran fanática (mi costado cholulo) de esos grandes actores que son Donald Sutherland y Gerard Depardieu y además allí pude ver actuar a un Burt Lancaster viejo pero sin embargo entero como un trozo de buena madera. Hay que ser arriesgado en cine para proponer una historia tan dialéctica como la de Novecento; una historia que lee un siglo entero, un siglo que se terminó pero que sigue, en muchos casos, peligrosamente.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario