lunes, 12 de noviembre de 2018

Danny De Vito

Es uno de los grandes comediantes de Hollywood, un gran director también, y su Pingüino en Batman Returns de Tim Burton es tan tragicómico que es un delicatessen a los ojos de cualquier amante del cine (con Michelle Pfeiffer y con Christopher Walker como los otros villanos invitados, nada menos). No hay personajes chicos para Danny De Vito: incluso cuando es apenas un secundario (L. A. Confidential, Big Fish) es un gran secundario. No le importa no ser recordado como un  actor a lo Al Pacino o Robert de Niro, sabe que una película genial se sostiene no solo desde sus protagónicos, sino desde los que aparecen solamente diez minutos. Pero cuando protagoniza una película es un engranaje aceitadísimo: verlo sino en Tirá a mamá del tren, comedia negra donde es un edípico hijo que ni siquiera Woody Allen podría haber imaginado, contrapunto del también gran comediante Billy Cristal. El libro infantil desplegable sobre las aventuras de ambos del final, uno de los mejores chistes de la historia de Hollywood: lástima que pocos se den cuenta.

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