viernes, 31 de agosto de 2018

Historia en las novelas

Cosas terribles ocurren todos los días y yo ocurro
todos los días

yo misma

no es terrible

la sangre que me cruje en
  los huesos


el cansancio

la lluvia que me moja con presteza

la helada

sobre mis azaleas

la pluma

de pájaro

sobre mi pelo

de señora encanecida.

Las chicas Oesterheld

                                                                           a los hijos de las Oesterheld, con mucho amor

Siempre pienso que el nivel de dolor de un país se mide por las ausencias. Y el nivel de dolor de la desaparición forzada de personas, se mide por sus mujeres muertas. Y no hay mejor reflejo en ellas que las Oesterheld, cuatro mujeres jóvenes y hermosas, muertas por culpa de una dictadura genocida. Y por una izquierda que solo ´podía mirar su propio ombligo. Es poco el homenaje que se le puede hacer a esas cuatro personas. No burlarnos, por empezar. La única burla es sobre nosotros mismos. Si creemos que somos mejores que ellas, por estar vivos, solo somos ridículos. Es eso, nada o menos que nada. El silenci
o de las cosas hermosas y desaparecidas.

Valeria Bertucelli

Es una de las mejores actrices de su ( mi) generación. Valeria Bertucelli es siempre cómica con el matiz necesario, nerviosa al mango en la comedia, pura tragedia en XXY /gran película del cine argentino, repito). Solo me queda admirarla como a pocas (hay tantas que se dicen actrices luego de tres clases con Brisky) y entenderla cuando dice que su hijo mayor no la acepta en Instagram: el mío tampoco, Valeria, hay cosas que no quieren que una se entere. Maldita sea la maternidad.

Pastoral americana

Si algo admiro de Norteamerica es su condición de buenos cristianos. En el mejor de los sentidos. A veces manipulados por las élites de los países sudamericanos, que son (vivo en uno de ellos) deleznables. Solo saben hablar en inglés y desdeñan a las clases "bajas" que son quienes les cocinan, les cosechan, lo hacen en definitiva ricos. Y peor aún, cuando viene alguien del extranjero a marcar eso esas clases elitistas se escandalizan. En Latinoamerica está de moda no creer en nada salvo en la propia ganancia. Eso es indiscutible.
En cambio los norteamericanos a veces se equivocan cuando intervienen en política internacional, pero al menos generalmente están seguros cuando actúan de hacerlo en sus propias reglas. Creer que hay una buena manera de actuar en el mundo y que esa mirada y esa acción mejorará de alguna manera su vida (nuestras vidas). Eso es pensarse desde el cristianismo, pienso yo. Aunque a veces ocurra Hiroshima, aunque a veces ocurra Vietnam,  o Afganistan o Irak.

Horacio Verbitsky

Pido perdón por el chiste, aunque es bueno. Horacio Verbitsky es aburridísimo para leer, y sin embargo una de las personas más inteligentes e irónicas que ha dado la benermerita Sargentina. Hay que ver como le toma el pelo a Alfredo Leuco, diciendo que cada vez escribe más parecido a su abuelo (el de Verbitsky, obviamente). Desde hace años es quién mejor piensa la Argentina, quién entiende sus variables (sobre todo cuando habla de la Paleoizquierda). Un beso y un saludo desde el troskofeminismo. Pan y Rosas.

Carta a Bonadio de Eduardo de la Serna (cura por la opcion por los pobres)

Señor Bonadío:

Sabrá usted que los seres humanos solemos movernos en la vida diaria y cotidiana con un criterio de confianza: confío que nadie pasará un semáforo en rojo, por eso cruzo; confío que el que está sentado a mi lado en el tren no me golpeará; confío en un o una docente para la educación de mis hijos; confío en que la carne o el pescado que me venden estará fresco, etc… Obviamente puedo verme defraudado en la confianza, pero si mi desconfianza fuera sistemática, prácticamente no podría salir a la calle, y me quedaría en mi casa, confiando que estará bien construida.

La confianza también se pone en personas al elegirlos para un cargo; sea el cura del barrio, un legislador o un presidente, gobernador o intendente, por ejemplo. O confío en que lo que los medios de comunicación transmiten es verdad, y creo que Donald Trump es el presidente de los EEUU, aunque nunca lo vi en mi vida, o que determinada cosa ocurrió. Y la confianza también se pone en el poder judicial. Obviamente yo no puedo seguir un expediente, ver todos los pasos del proceso y por tanto confío en que los inocentes gocen de libertad y los probadamente culpables estén en prisión. Confío en que se ha respetado el proceso, además que las distintas instancias judiciales refuerzan mi confianza. Por cierto, que alguien se puede equivocar – es humano – y por eso es bueno que todo se revise a fin de que la sociedad toda pueda confiar en que la justicia es un pilar fundamental de la sociedad.

Todos sabemos que si bien por justicia puede entenderse “dar a cada uno lo que le corresponde” hay quienes entienden que les corresponde aquello por lo que han hecho méritos y otros creen que les corresponde aquello que necesitan para vivir, pero este tema es complejo. Aunque los cristianos tendamos a mirarlo desde esta última mirada, no pretendo una justicia confesional.

Ahora bien, y esto motiva este escrito, si la confianza es lo necesario para la vida en sociedad, y – en el caso del poder judicial – lo es la confianza de la administración de la justicia, debo confesarle que, siguiendo sus hechos de gobierno, sus pasos en un bazar, su administración y ejercicio del poder, ha logrado usted en mi persona que no tenga absolutamente nada de confianza. Nada. No confío en nada de lo que usted hace, que parece más para el show y para contentar a sus amigos o mandantes, no confío en que administre usted justicia, ni que lo hagan los cortesanos que lo aplauden luego de comidas conjuntas: la amistad, parece, tiene su precio. Y lo triste de esto, señor Bonadío, es que arrastra usted con su peso a toda la administración de “justicia” (que no lo es). Y logra, entonces, que no crea – porque no confíe (la fe y la confianza son hermanas, ¿sabía?) – en nada que falle la justicia. Y, entonces, mañana el juez Fulano fallará en favor de algo o alguien o contra ese alguien o ese algo, y sospecharé que no hay justicia legítima en ese fallo. Ha logrado usted que yo – y sospecho que muchos otros más – desconfiemos del poder judicial, que tendrá “poder” por fuerza, tendrá por corporación y por dinero, pero no por confianza y credibilidad. Usted podrá allanar y no creeré que lo que exhiba la haya encontrado en el allanamiento, podrá mostrar testigos arrepentidos y no creeré que sean sino extorsionados o mentirosos, podrá mostrar cuadernos y no creeré que el amanuense sepa siquiera escribir. No le creo nada.

Sin duda nada de esto le importará a usted. Ya logró ser palmeado en la espalda por funcionarios, ex periodistas y hasta algún embajador que lo invita a su fiesta patria. Ya logró aparecer en cientos de Medios… pero nunca estará entero. Yo, por mi parte, no le creeré. Y me tomo el trabajo de decirlo para que mañana, cuando falle sobre A o sobre Z tenga yo la libertad de decir que no le creo nada. Siga encarcelando o liberando a su antojo, que no es justicia. Pero sepa que, para algunos, será usted uno de los grandes responsables de la degradación de las instituciones fundamentales de la república (quédese tranquilo, ¡no es el único!). Pero a lo mejor, cuando se jubile con su magro salario (ciertamente no merecido) podrá visitar su madre patria y el 4 de julio celebrarlo “en casa”. Yo, por mi parte, seguiré soñando en que los tres poderes de la república (o los cuatro, si quiere) algún día serán creíbles, confiables, y podremos salir a la calle sin desconfiar que alguien – con una pistola Glock, por ejemplo – nos mate por la espalda y luego siga suelto.

Ricardo Darín.

Donde los actores argentinos descollan, sin ningún tipo de duda, es en la comedia. El género más difícil y subestimado de todos, hasta que estamos adelante de un micrófono y tenemos que hacer reir. Y la mejor muestra de esto es Ricardo Darín, que en El Secreto de sus Ojos, toca la cuerda dramática y la cuerda cómica al mismo tiempo, como un Janos bifronte. Lo acusaron hace poco sus compañeras de trabajo (ambas me merecen respeto, tanto Bertucelli como Erica Rivas) de haberse portado mal con ellas. Es posible; los lugares donde uno trabaja nunca son lechos de rosas. No creo, eso si, que el rumor que surgió después de que Bertucelli abandonó Escenas de la Vida Conyugal sea obra de Darin. No parece ser (lo digo sin conocerlo) esa clase de persona. Probablemente salió de esas usin as de la nada que son los programas de chimentos, donde nadie sabe siquiera quién fue Ingmar Bergman, ni que talla de actores son Darin y Bertucelli.

Yu gi oh o dilemas morales de una madre

                                                 A Julia Mengolini, por ser inteligente y tener miedo que su hijo sea tonto (si lo tiene)

Al principio son tontos. En un momento dado, son inteligentísimos. Una se pregunta ¿que hice? ¿Esta criatura es capaz de desfalcar un banco? ¿A quien he criado? Pero por suerte a la benemerita criatura, ya todo un señorito con amigas y amigos y ex amigas y ex amigos solo le interesa jugar a cartas de rol y a los videojuegos. No hay muchas probabilidades que sea narcotraficante, por suerte. Una ya es un poco eso viejo a lo que hasta ayer le daban la mano para cruzar la calle. Envejecer es saber cuando cruzan la calle, afortunadamente, solitos. Aunque una los extrañe. Al menos nos quedan las cartas de YU Gi Oh, en sus empaques.

Presidentes imprescindibles.

El primero es Alfonsín, de lejos. La primavera democrática, Gulp, Piano ]Bar, Baglietto y etc. Esa maravilla que fueron esos años, donde todo parecía posible.
El segundo es Nestor. Murió con dignidad y lo lloraron muchos. Hizo lo mejor que pudo (que nunca es bastante).
La tercera es Cristina. Por la Asignación Universal por Hijo y el 6 % del PBI en educación. El sueño de Ilía.
El cuarto es Duhalde, claro. Por el plan Jefas y Jefes del hogar y por su esposa, que dijo, ante cámaras de televisión, que ninguna mujer va a abortar con una sonrisa en la cara.
Ese es mi top four de presidentes argentinos.

Educar en democracia.

Educar al soberano es lo más difícil del mundo. El pueblo es múltiple y como tal desea múltiples cosas; la unica forma de educar es escuchar que quiere, mas alla de las trampas del marketing. A mi quienes me dan esperanza en este tema son las generaciones más jóvenes: las chicas de dieciocho años que entran a aprender Ciencias de la Educación, los chicos y chicas de veinte que se deciden por Letras, los alumnos y alumnas de Bellas Artes (de edades variadas y ambiciones múltiples), los y las estudiantes de Historia y de Filosofía y de Antropología. Y también los estudiantes de Portugues, que quieren traducir y enseñar esa lengua tan cercana y lejana. Obrigado.

Futbol femenino

Soy una negada para el futbol. Y sin embargo me gusta ver mujeres que juegan o entienden de futbol.  Mujeres que no se quedan en el cómodo: no porque me ensucia las zapatillas. Todo lo que es divertido en esta vida embarra, desde las mascotas hasta los hijos. Así que no tengamos tanto miedo y aprendamos un poco a compartir un juego que, desgraciadamente, cada vez es menos pasión y mas negocio. Cuando leo que las jugadoras del Seleccionado van a practicar con camisetas sucias y remendadas, me parece entender que la pasión está del lado del Seleccionado femenino. Mal que le pese a los hombres.

DIEGO MARADONA

Es así, en mayúscula como lo nombramos todos. Es conocido por sus goles, por sus chistes, por sus exabruptos, por su familia (siempre pienso que los Maradona poblarán la Patagonia austral) y por sus lujos excesivos. Pero cada gol de Maradona fue siempre un lujo excesivo. Recuerdo como si fuera ayer los dos goles del Mundial 86 a los ingleses, sobre todo el 2°, y recuerdo no haber estado nerviosa, porque pensaba, Diego sabe lo que hace, Diego Maradona no se equivoca nunca. Poco me importa quién es o será fuera de la cancha de fútbol. Adentro de la cancha, Maradona es siempre la zurda de Dios.

Fernando Cabrera

La otra orilla del río nos da, permanenetemente, estos gustazos al oído que son los cantautores rioplatenses, a la manera de Zitarrosa y los Olimareños. Uno de ellos, que hace años la viene remando pero que yo conocí hace relativamente poco, es Fernando Cabrera. 432, su último disco, es hermoso y empieza con una canción que es una declaración de principios sobre la música y las épocas que corren. Felicitaciones. En épocas malas y buenas.

La muerte de un rey. 43°

                                                                                    mis pasos/en esta calle/ resuenan /en otra calle/ donde/ oigo mis pasos/ pasar por esta calle/ donde/ solo es real la niebla
                                                                                                          Octavio Paz

                                                                                               El Turco, confines del Bosque de Turdum

Nunca se ve nada a esta hora de la mañana, pensó el Turco.
Rose le había dado las coordenadas exactas, pero era imposible.
Igual tenía que esperar allí.
Mejor pienso en una cumbia mientras espero, sino esto va a ser largo.
Pensó en Gilda, santa patrona de las rutas argentinas, como el Gauchito Gil. No me arrepiento de este amor, tarareo en su cabeza.
Oh, here it is, dijo una voz.
Paulina, pensó.
Y Rodrick.
Los custodios.
¿Cómo llegaron hasta aquí?
Por las dudas, apuntó con el Colt.
¿De que color era el caballo de San Martin? preguntó en voz alta.
Probablemente no haya sido un caballo, contestó la voz de Rodrick.
Debe haber sido una mula de color parda.
Bueno, en todo caso debo acompañarlos hasta donde vive Rose l Ansal.
Tengo esta gusaraña cimarrona para llevarlos.
Tiene algo de gato, observó Pauline.
Si, y algo de serpiente, dijo el Turco.
¿No es inútil querer comparar planetas?
El nuestro ya está extinto. Lo que fuí allá, el peligroso ladrón, ya no existe. Ustedes tampoco son los que eran.
Hemos perdido todo en este viaje.
Y sonrió sin tristeza.
Al menos, aún no la música.


jueves, 30 de agosto de 2018

La muerte de un rey. 42° parte.

                                                                  Iguazú. 2020. El Turco

                                                                      no me importa,

                                                                    mientras haya un lecho de pinos y las estrellas brillen
                                                                    estaré bien,
                                                                    deme un minuto, un chico tiene su límite,
                                                                    no puedo tener una vida sin mi corazón no está en ella.

                                                                                     Oasis. La importancia de ser tranquilo.

Cuantas cartas hay que marcar para ganar a truco, le había dicho una vez su padre. Pero su padre estaba muerto. Nunca guiñar el ojo equivocado, le había dicho su madre, pero ahora ella estaba en la cárcel. Ahora solo quedaba mostrar el juego.
Rose había llegado tres días antes. Al Turco Rose le calentaba en el peor de los sentidos.  Se la imaginaba desnuda en su cama, quitándose con parsimonia sus trajes Channel.
"Imposible" se decía ¿una broker de Wall Street?
A la segunda noche se había acostado con él.
Eres más divertido que los de Wall Street.
Le había dicho.
Seré la general 221.
Solamente l Ansal.
Yo soy parte del viento.
Y el v iento solo sabe vestir sombras.
Asi es.
Esta noche hay partida de truco ¿te prendes?
Si, dijo el Turco.















Cecilia Pando.

Hay muchas cosas que no me gustan de Cecilia Pando. Y sin embargo me gusta que defienda su postura. Es cierto que los crímenes de la dictadura fueron terribles; no es menos cierto que los crímenes de la izquierda en los 70 (poner bombas en supernmercados, por ejemplo) también fueron terribles e injustificables. Por suerte, a veces pienso, esa izquierda no triunfó. Y está en contra de la legalización del aborto a cualquier causa,  la cual es una panacea que nos quieren vender a las mujeres como si en el primer mundo, donde el aborto es legal, la maternidad no fuera aún un problema.

La muerte de un rey. 41 ° parte.

                                                                        piensa que en el fondo de la fosa
                                                                        llevaremos la misma vestidura...
                                                                                                Julio Jaramillo

Pauline, dijo Rodrick.
Ya están llegando los esbirros del Rey. Rose l'Ansal los conoce bien...
¿Oh, what the fuck? dijo Pauline.
Estaba soñando otra vez con Aristóteles y Plato y Lunar cuando eran bebés.
Eran tan tiernos.
Bueno, ahora DEJA DE SOÑAR Y DESPIERTA.
No me grites, Rodrick.
Solo podremos ir con Rose lAnsal.
¿Confias en ella?
Confie en ella cuando solo era una broker bien vestida. Ahora es Rose l Ansal. Casi todos en este planeta confian en ella...
Y los que no, le temen.
Oderint, pensó Rodrick.
At least, they are afraid of she...
Something incredibly, in this place.
Y nosotros dos, dijo Pauline, que somos en este gran Plan que estos locos trazaron mientras nos enamorábamos.
Nada, le contestó Rodrick.
O menos que nada.
Dos enamorados eternos. La letra Alfa y la letra Beta. Los custodios de la máquina.
Confían en nosotros porque...
Ya lo sabes.
Con tan de que nos respeten, que nos odien.
Máxima Augusta.
¿Cómo sabes tanto de Historia? Asistí a las mismas clases que tú. dijo Pauline, fastidiada.
Yo escuchaba, respondió Rodrick y ambos rieron.

Afroamericanos

Ya he hablado del respeto que me merece la raza afroamericana en muchos órdenes; sin los africanos no tendríamos jazz, ni soul, ni rock ni gospel, ni casi ninguna música del siglo XXI. En la plástica y en el cine lo mismo: la comedia slapstick, la más básica y genuina, es obra de africanos y los blancos WASP se esfuerzan en hacer chistes para que nadie los entiendan. Si nadie entiende el chiste, el chiste es malo. Punto. Pero lo que más admiro de ellos es la voluntad: es Martin Luther King, es Aretha Franklin, es el autor de Raíces, es incluso el senegales que vende relojes en el centro de mi ciudad y que, aún extrañando su ciudad, se está encariñando con este río y esta orilla. La voluntad, lo dice una mujer que no tiene demasiada, es una gran cosa para un pueblo.

La muerte de un rey. 40° parte.

                                                                      Rodrick. 2020. New Hampshire.

                                                                               siento que ella vendrá
                                                                                 y sus labios de luz dirán algas
                                                                                     algas y viento del mar...
                                                                                                     Don Cornelio y la Zona.

No sé a quién le sirven tus experimentos, dijo Pauline.
Hipotéticamente, le había dicho, podrían salvarse vidas.
Bien, había contestado ella.
¿Y si también se perdieran vidas con él?
No había sabido que responderle.
¿Cuantos años quedaban para el Gran Viaje? El también remarcaba las mayúsculas, un poco a la manera de Lisbeth.
Dos o tres...
Y luego nada... Nada de lo que habían amado. Un nuevo planeta, era cierto, desconocido y salvaje. Aventuras, experiencias.
Pauline quedaría aquí. Eso era todo lo que sabía.
Lo único que podía hacer era mirar Legally Blonde y sentir un poco de melancolía.
Pensó en llamarla . Ella lo había llamado tantas veces. Marcó el número.
¿Rodrick? dijo ella
Hola, respondió él.
Tanto tiempo. Pensé que te habías olvidado de mí.
El sonrió.
¿Te siguen gustando los Aristogatos?
Entonces oyó la risa de Pauline.
Always, respondió ella, como en Harry Potter...
Es una pregunta estúpida.
Claro, contestó él.
¿Ocurre algo? le preguntó ella, después de un silencia estruendoso.
Si, ocurre algo, le dijo él. Es muy raro y largo y quizás no lo entiendas...
Ya sé que soy una idiota... empezó a decir Pauline.
Pero voy a contárltelo, siguió Rodrick.

En todo caso

en todo caso
somos esto

la rodilla de otro que sangra
el pañuelo blanco
el agua
el merthiolate
el sana sana
todo magico y casero
e inexistente
porque sabemos que toda magia es efímera

como el tiempo

en la que se asienta.

miércoles, 29 de agosto de 2018

La muerte de un rey. 39° parte.


En mi mente
hay un árbol
cuyo fruto
es saqueado
al amanecer.
Abbas Kiarostami

Abud El trescientos Oasis de Dion.

Rose l' Ansal me envió el mensaje hace cinco minutos. Lisbeth les ha dicho a Arguil y a Rilench la ubicación de la máquina o al menos como ubicarla.
Fucking Lisbeth, dijo después. Es culpa de ella este desastre y encima ahora Pauline y Rodrick. Todos nosotros. El único que puede impedir esto es Sarar y quizás, Tiffany.
Y la Dama Blanca del Alba? Preguntó Dion.
Melinda nunca moverá un dedo en contra de su hija.
Tiffany tampoco, creo. Sarar... Ahora Eliza es un rehén.
Está con Jorginhó y con el poeta Omar. Dijó Dión. No es tan mala compañía.
No, pero Jorginho no la aprecia demasiado.
Tiene razón en no hacerlo...
¿Hay alguna manera de escapar de los calabozos del rey?
Solamente como lo hice yo. Respondió Dión.
Es una situación de tablas. Perder o perder. Nadie gana, dijo Abud.
Si encuentran la máquina perderemos tdos.
¿Cuánta gente cree en ti y trabaja para tí, Dión? Realmente.
No lo sé. Doscientos.
Dosciento cincuenta.
Cuando yo era joven y vivía en la Tierra tenía solo cincuenta personas que trabajaban para mí. E incluso así hacíamos milagros.
Hay que desviar el curso de dos ríos lo más rápido posible. Y despistar a los esbirros del rey, a sus correveidiles.
Eso es lo más difícil, dijo Dion.
Abud sonrió.
Por supuesto. Es lo más difícil.



martes, 28 de agosto de 2018

La muerte de una rey.38° parte


I am always breaking glasses
in other peoples rooms
Sumo

Sudáfrica. Ciudad del Cabo 2020

A Mukasa al Hummabad no le gustaba especialmente su trabajo. Administraba, básicamente, el desierto que era ciudad del Cabo. Lo habían elegido como Secretario de Agua Potable, que era decir repartir bidones de agua a las personas más pobres. Los más ricos habían abandonado sus casas lujosas y se habían mudado a lugares mejores, hartos del racionamiento. Estaba cansado. Las huertas familiares apenas sobrevivían y la comida era más paupérrima.
Su secretario era un judío alto y de ojos claros, Husmann, que se había marchado de Israel harto de las guerras inútiles. Por lo menos, solía decirle, aquí hay cosas concretas para hacer.
Cómo si fuera fácil, pensaba.
En ese momento sonó su celular. Era Husmann. Aquí una chica, Rose, que dice que te conoce.
Si, le contestó al Hummabad. Claro que conozco a Rose.
Es una broker de Wall Street. Ha venido aquí para hablar contigo.
Se preguntó, fastidiado, que querría Rose. Seguramente comprar las mansiones que los ricos habían abandonado.
Pero cuando Rose entró a su oficina no habló de las mansiones. Ni de la situación de la ciudad.
¿Te has casado? Le preguntó.
Hace tres años... le contestó.
¿Cuántos hijos?
Dos, ya.
Bueno, tengo un trabajo para tí y tus familiares. Pero van a tener que irse de aquí.
¿Y quién se ocupa de Ciudad del Cabo?
Hace dos días compré todas las mansiones y se las doné a la alcaldía. Se las regalo. Pero necesito que tú y tu familia vengan conmigo.
¿Por qué?
Te lo explicaré cuando estemos en la Triple Frontera.
¿Que es la Triple Frontera?
Rose lo miró escandalizada.
La conjunción del Paraná con el Iguazú. Latinoamérica.
Oh, Sudamérica. No sé nada de ella.
No, pero ya te explicaré. Soy broker, en materia económica no puedes discutirme. Pero necesito tu ayuda, porque tu entiendes de cuestiones ecológicas que yo no entiendo.
¿Pero cuál es el destino final?
Si te lo dijera, no me lo creerías.
¿Has leído La culpa en nuestras estrellas De John. Green?.
Te lo prestaré cuando lleguemos a la Triple Frontera.

domingo, 26 de agosto de 2018

Will Smith

Es muy divertido en comedia pero donde vale realmente la pena verlo actuar es en la épica Soy Leyenda, película excelente y apocalíptica como pocas. Ese hombre solo con una perra caminando por los restos de una New York diezmada por zombies creados por el hombre (no son todos los monstruos de terror creados por el hombre?) es el paradigma de la soledad moderna. El hombre lobo del hombre, supongo. Así no vamos a llegar a algún lugar, si seguimos solamente consumidores, consumistas capitalistas. Emprendedores de la nada. Falta, diría Molotov, que organizen otra guerra. Por eso prefiero a los Evangelistas; lo único que le dan a la gente son folletos y nuevos testamentos. Uno decide si los lee y actúa en consecuencia o no. Eso es militar el evangelio.

Corrupción judicial

La justicia es el único recurso de los débiles. Ese es el primer punto. Y a los débiles los ampara la Constitución. Me preocupa un poco cuando se habla de corrupción del sistema político. En el sistema judicial ¿como andamos? ¿Puede juzgar a la política un poder judicial que aún hoy permite que gente que mató a otra gente quede libre? ¿Puede juzgar a la política un sistema judicial que nunca, jamás, pudo encontrar a los que hicieron posible el atentado a la Embajada de Israel y a la Amia? ¿Puede juzgar a la política un sistema judicial que jamás impidió que se vertieran deshechos tóxicos en los campos y en los ríos de donde sale la comida diaria de miles de personas? Preguntas que me hago... Es más honesto el chico que un par de meses atrás me robó el celular Samsung. Espero que le haya comprado lindos juguetes a sus hijos.

Alejandro Bercovich

Es mi economista favorito por dos cosas: una, milito en el trotskismo, y dos, su mujer es periodista deportiva. O sea, una típica familia judía: el hace los mandados y ella le enseña a jugar al fútbol a sus hijos. Eso es repartirse las tareas del hogar, che. Y también me gusta porque tiene sentido del humor y no grita cuando explica las cuestiones económicas aparentemente tan complicadas que hay que disfrazarlas de metáforas atmósfericas. Lo importante, en la Argentina, desde hace muchos años es el precio del tomate (que culpa tiene) y el punto exacto del vacío. Discusiones existenciales, vale decir.

Clásicos.

                                                                             a Diego Fishermann

Clásico es Stephen King y Vivaldi. Clásico es aquello que no necesita explicación; eso que todos sabemos, sin excepciones. El Teatro Colón (gloria y loor) es un teatro clásico. No hay nada más escandaloso que un celular I Phone de alta gama sonando en el medio de un aria de Puccini. Digo, una falta de respeto absoluta a todo. No estoy en contra de los I Phones, pero si tenés algo realmente urgente que hacer, hacelo y no vayas a ver una ópera de Puccini al Teatro Colón. Y si tenés tiempo para ir, enjoy it. Quietly-

Breve historia de quién vivió mil años

Dicen que nació entre las yungas
y casi muere entre katanas
y que el cianuro casi era dulce como la leche
pero en realidad era
amargo como la verdadera almendra
y que luego se transformó
en perro
y luego en gato
y luego en pez
y luego en gorrión
y luego regresó a las cintas de las cofradías solares
celestes
a veces
a veces azules
a veces rosas

aurora boreal

casi nada

y luego vio al gran sol alumbrar

con algo

de dolor

y algo de

sangre

y luego

se fue

diluyendo

en la

vida

de

los

otros

que de alguna manera

casi como un pacto

era ya la de ella.


Ya no recuerdo.

El gran dios Pan narra a la gran diosa Gea su desventura en el laberinto de Midas.


Le ofrecí pan y sal, para salir,
al principio,
siguiendo las leyes de la hospitalidad
nunca rotas
ni siquiera en Troya,
luego de hablé de las quimeras y de los centauros
y de la cachaca
de las mujeres que en la orilla
del mar se visten de blanco y ofrendan
sus flores al martes
para que sus lunes sean
venturosos
le hable incluso de la sangre
y de los ancianos marineros
y luego de los minotauros
y luego por fin de
los unicornios
y luego solamente de la inocencia desnuda de una hoja en blanco.

Ni siquiera quiso el hilo de Ariadna.

Allí está, encerrado
en su destino para siempre
junto a la pantera lustrosa y pertinaz,
el oro en polvo que ha comido
las manzanas envenenadas
y el dragón,
que aunque quiera despertarse
sigue allí.

Los otros dragones están ya sueltos y vuelan, invisibles, en el cielo.


sábado, 25 de agosto de 2018

Santiago Maldonado

                                         un pequeño homenaje a alguien que murió por lo que creía, a diferencia de tantos otros

Una de las tardes más tristes de mi vida fue cuando encontraron el cadáver de Santiago Maldonado. Yo, torpemente, ingenuamente, aunque ya casi no me queda ingeniudad, pensaba que por ahí realmente se había ido a Chile o a Concordia o a Usuhaia. Mi lugar de trabajo está lleno de antropólogos y arquólogos, y son invariablemente mochileros y generosos. Me imaginaba a Santiago Maldonado un poco así, un poco con rastas y tatuador y un gran dibujante, como todos los tatuadores. Pero después de un tiempo largo (para todos nosotros) el comunicado oficial era que lo habían encontrado ahogado. Encuentran ahogada a tanta gente en este país: no solo pobres tatuadores, también fiscales, hijos de empresarios, modelos. Me da que pensar. Este post es para recordarme un poco que en este país hay gente muy, pero muy hija de puta, pero también hay gente generosa y con valores y algo ingenua, como Santiago Maldonado, que era vegano para que los animales no sufrieran.

Marama

La cumbia uruguaya es, como dirían los Les Luthiers, una cumbia epistemológica. Es decir, educada.
Dan ganas de bailar esas canciones del Cuarteto de Nos, de Rombai, pero sobre todo Marama. "Nena, yo quiero con usted ser caballero, dejar que pase, pase, pase, lo que tenga que pasar" y una escucha en ellos un poco las canciones de amor de Los Olimareños en ritmo latino y para bailar los fines de semana cuando lo único que se puede hacer es bailar (o escuchar) cumbia. Y tomar mate, hermanos uruguayos.

No comer

Hubo una época en mi vida, básicamente a mis dieciocho años, en que no pude comer. Era espantoso. Cada pedazo de pan y de queso era una especie de triunfo sobre mí misma: nunca me sentí más triste en mi vida. Incluso mi mamá, que hoy en día me reta cuando me ve comiendo media docena de facturas, me dijo: hija, estás muy flaca. Después me aburrí de no comer y después tuve un hijo y fue la excusa perfecta para ir a Mc Donalds, comprarle la cajita feliz y comerme las papas fritas con Ketchup. El todavía me lo recuerda. Pero cada vez que quiero recordarle que estuve nueve horas de trabajo de parto, le digo, hijo, tu madre tiene hambre, por favor cocíname algo. Y él lo hace, pobre santo.

Ana Maria Shua

Escribió uno de los mejores libros de cocina que tengo. Muy alegre, muy vívido: casi comparable a Afrodita, que es para mí el mejor libro de Isabel Allende de lejos. Y también uno de mis libros favoritos de terror: Cuentos de demonios de la historia judía. Dan un poco de miedo las historias, claro, pero también son reflexivas y están contextualizadas por el pensamiento hebraico. Lo bueno de la religión y la filosofía hebreas es que piensa su historia y sus acontecientos de una manera nunca terminante, sino siempre dialéctica. Algunos judíos creen en Jehová, pero incluso los que no creen en él siguen sus preceptos. Y, como siempre, lo hacen con un chiste.

Ser canalla (corazón en Arroyito)

Cómo diría Borges, debo a la conjunción de un tío y de los colores amarillo y azul ser de Central. En mi familia casi todos son de Boca (excepto mi hijo, a quién el fútbol le interesa incluso menos que a mí)   Como ser de Boca era acoplarme a una especie de secta mayoritaria y fanática, y el rojo y el blanco de River no me gustan,  opté por la tercera posición cómoda de Rosario Central. Lo cuál me ha traído pocas felicidades en los últimos, digamos, treinta y ún años. He visto a la Lepra salir campeón varias veces, para mi desgracia (y la de muchos). Hemos salido campeones de la Comebol, eso sí y nos fuimos al
descenso y salimos campeones de la B. Que se le va a hacer, algún día se dará.
Pero como diría Fito, nada nos deja más en soledad que la alegría si se va... Buen tema. Medio para la popu, pero buen tema.

viernes, 24 de agosto de 2018

Mujeres

                                                                                         a Margaret Atwood

Una vez a la luna lunar
la sangre deja de ser mito y pasa ser solo sangre

dolor en las entrañas

pasa a ser una anarquista española que se suicida

en un patio franquista

bayonetas y picanas

en nuestras entrañas

Herodes triunfa

los filisteos ríen

y las doncellas siguen siendo vírgenes.

Hipatia es apedreada,

Safo se enamora,

the Queen Elizabeth se enamora de Drake

y una madre pregunta donde está su hijo que solo fue a repartir volantes a una fábrica.

Todo por los niños, dicen las iglesias y los dioses,

pero los niños son juguetes

de Play Station

que usamos para quedarnos

cómodamente

en

el

limbo


sin purgatorio posible

ni redención

porque ya no sabemos si este juego

existe para obtener el cielo o el infierno

Vathek se reiría.

Por suerte

en algún delta desconocido

las egipcias

cobijan a sus hijos

entre juncos

y totoras.

Samaravaederlezi.


Lo único que recordamos

es la sangre y

la luna

cuando partimos.

Cordwainer Smith

Es fácil leer a Cordwainer Smith en inglés. Traducirlo al español es casi imposible. Teorizar sobre su obra es dificilísimo (grande Pablo Capanna). Ilustrarlo es duro (pero Fati lo hizo). Todos ellos trabajaron en la década del 80 en un extraño emprendimiento llamado El Péndulo, de ediciones de La Urraca. Donde había mucho más grandes, por supuesto. Me gusta Cordwainer Smith (Paul Liderbarger) porque fue diplomático, sabía ruso y chino y evidentemente tenía una sensibilidad especial para la escritura poética en prosa (el género más difícil que existe, donde la mayoría naufragamos irremediablemente). Y me gusta por Nostrilia, por los semi humanos, por Sto Odin, por Summa Nulla Est, por utilizar al Dios Sol y a la cosmogonía como métafora, y sobre todo por pensar a la humanidad como una instrumentalidad, no como una igualdad plana alla dictadura del proletariado o Brave New World, sino como algo en quién cada humano tiene su función y su pensamiento específico, y que este es importante en el curso del tiempo y del espacio. Buena manera de pensar la historia de los hombres: no desde la tumba, sino desde el nacimiento.

Ser argentino.

Que los argentinos consideremos que inventamos el dulce de leche dice mucho de nosotros. Digo, la leche, el azúcar, cosas que no existen en le resto del mundo ¿no? Más divertida es la anécdota de como se creó el dulce de leche. La cocinera de Rosas tenía que cuidar una olla donde hervía azúcar y leche, se quedó dormida y cuando se despertó en vez de leche azúcarada había dulce de leche. O sea, pura serendipia.
También los refranes dicen mucho sobre nosotros. Los ingleses cuando quieren ponerse serios dicen que lo único seguro en esta vida son la muerte y los impuestos. Como para los argentinos y argentinas evadir impuestos es casi un deporte, hemos hecho un refrán casi igual, pero un poco más inmoral (los ingleses se escandalizarían al escucharlo): de la muerte y de los cuernos no se salva nadie. Somos así, vagos, infieles y un poco literarios con nuestra propia vida.

jueves, 23 de agosto de 2018

Rosario (ciudad)

 Ni épica portuaria, ni memoria metalúrgica, ni el pasado glorioso y prostibulario de Pichincha, ni los barrios que dan al río. Ni Saer ni Baglietto ni Abonizio. Ni las heladerías en las que entro sin dudarlo. Ni la peatonal Córdoba, ni siquiera mi barrio, donde he vivido toda la vida (and quite happy, by the way), Lo mejor que tiene Rosario es que no hay mucho que hacer y todo el mundo se conoce, así que cuando alguno viene con ínfulas de algo, después de que se va uno dice, pero si a este yo lo vi el otro día comiéndose una medialuna en El Cairo. Un gusto, che. Pueblo chico, dicen, infierno grande. Y ese tiempo de sobra que uno tiene se aprovecha para leer libros, que no muerden, usar alpargatas, que son cómodas, ir al laburito, volver a casa, cocinar y al otro día despertar a tu hijo, que obviamente no se despierta porque se pasó toda la noche practicando para ganar un torneo. Que se le va a hacer, es todo muy kantiano.

1990

Mi tema favorito de Soda Stereo es 1990. Porque es player y Beatle y coral. Y está el gran Pedro Aznar detrás de él. Mi vida fué muy dura antes de 1990. Después todo fué mejorando, lentamente. Si la vida, esta vida, no mejora ¿que nos queda después de la muerte?

Sui Generis

No sé si tiene mucho sentido hacerle un homenaje a Charly García. Las únicas personas a la que no les gusta Charly son las que escuchan a Baby Etchecopar y Feinmann todo el día. Si le hago un pequeño homenaje a Sui Generis, porque hay muchos grupos de adolescentes que recién empiezan (los Beatles, por ejemplo), pero Sui Generis es como si los Beatles hubieran grabado Abbey Road en su primer disco. Eso es "Vida", el primer disco del grupo, tan sin pretensiones, tan claro y límpido que aún hoy un chico escucha un tema de ellos y lo aprende enseguida para cantarlo en una guitarreada. Eso es tenerla clara en materia músical.

Apocalíptica o catarsis moderna.

Esto es el apocalipsis. Tenemos que tomarnos nuestro tiempo, respirar, y aceptarlo. Y luego hacer algo en base a esa definición. Los drones que matan gente en Medio Oriente, no son tan diferentes que drones que las revistas del "corazón" utilizan para publicar la intimidad de los famosos (aunque lamentamos comunicarles que gracias a eso hemos descubierto que es tan aburrida como nuestra intimidad, no se gasten más). Las armas de destrucción masiva son tan peligrosas como los rumores falsos de que las vacunas no sirven para nada, aunque probablemente este último rumor cause más muertes. Las campañas para mejorar la calidad de vida de gente cuya vida ya es suficientemente buena (y conste que no estoy en contra de ellos) opacan a la gente que es explotada a cuatro o cinco cuadras de mi casa, cobrando sueldos miserables por trabajos espantosos. El amor hacia los animales domésticos, vestidos con lazitos, nos hace olvidarnos que los animales silvestres, que no son adorables, ni simpáticos, ni hacen monerías se están extinguiendo, junto con su territorio, destruyendo, no tanto el planeta tierra (lamento informarles a los humanos que somos un planeta más en un sistema solar en una galaxia en un universo), sino nuestras posibilidades de sobrevivir. Creo que llego el momento de hacer lo que hicieron los aliados cuando abrieron el campo de Auschwitz y vieron lo que había allí dentro: enterrar a los que ya están muertos y dar de comer y cuidar a lo que está enfermo, esperando que sane.

In (platonic) love with Colin Farrell.

Me encanta Irlanda, los irlandeses y las irlandesas, ya lo dije. Me gusta su espíritu juguetón y poético, que nos dió a Wilde, su amor a la música (U2, The Cranberries, Greensleaves, etc), la fiesta de San Patricio y el hábito de emborracharse los fines de semana. Como dijo alguna vez alguien, es preferible ser un borracho conocido a un alcohólico anónimo. Y el más lindo de todos los irlandeses, es, de lejos Colin Farrell. En la comedia es siempre genial. Ahora, cuando hace papeles dramáticos, es una maravilla (en Minority Report es ese detective que descubre que hacia donde llevan las aparentes precogniciones es a una "orgía de evidencias" ¿A visto usted alguna?, le pregunta al personaje de Tom Cruise. "Yo nunca"). Los personajes de Colin Farrel son perdedores agradables, casi felices de serlo. La mejor manera de lose the game.

La muerte de un rey. 37 ° parte

                                                                    En aquel país los animales
tienen rostros de personas:

los gatos
ceremoniales toman las calles

el zorro corre
amable hacia la tierra, los cazadores
lo cercan, siguiendo
el tapiz de sus costumbres

el toro, bordado
en sangre tiene
una muerte elegante, trompetas, su nombre
impreso en la piel, una marca de heráldica
porque

(cuando se revolcó
sobre la arena, espada al corazón, los dientes
en la boca azul eran humanos) 
                                                         Margaret Atwood

                                                                               Mercado de Shij Bath, delta del Sur

Rose Ansal recordaba cuando había sido Rose Mc Laren algo vagamente. Recordaba a su madre y a su padre, a sus hermanos, a sus sobrinos, su departamento con tapices parisinos. Recordaba las clases de pastelería (un curso de verano, en realidad), la veneración por Julia Child, el haberse recibido suma cum laude en Yale, recordaba sus vestidos channel y sus zapatos laboutine, sus trajes de Stella Mc Cartney -solo los usaba para trabajar. De todas esas cosas que había tenido y de alguna manera amado (aunque no tanto como para permanecer en la tierra) se había llevado solamente el cuatro venezolano que le había regalado una vecina de Queens y a su hermosa marabunta, que alimentaba con moscas al volver a su departamento. De los Mil, consideraba Rose, era de los que mejor se habían adaptado al planeta; ventajas de ser la general 221.
En el puesto donde vendía vajilla colorida (los mestizos y los mercaderes se deslumbraban con los colores y los mandalas y ella no tenía manera de explicarles en realidad era un pobre remedo de los que había visto en los mercados hindúes) algunos sabían que era una de los Mil. Pero incluso los que lo sabían no se preocupaban, porque durante la noche, cuando se encendían las fogatas, mientras comían las nueces con miel y harina de ouran -eso sí no existía en la tierra- l' Ansal, como la llamaban todos, sacaba el cuatro venezolano y tocaba "Like a Rolling Stone". A veces también "Sweet Jane" y "Beautiful Boy". Ninguno de los presentes entendía el idioma, pero todos entendían la música. No podía ser, pensaban todos, una Mil peligrosa.
En realidad, pensaba para sí Rose, no cambié demasiado de vida. Solo de planeta.
Con quién peor se llevaba, sin ninguna duda, era con Sarar y con Eliza. Con Sarar, casi como una broma, por cuestiones musicales. "Tus discos sos espantosos" le había dicho cuando se conocieron. Sarar nunca se lo perdonó. A Rose le pareció divertido que un asesino y cuasi mafioso tuviera la piel tan delicada.
Lo de Eliza era distinto. Apenas Lisbeth la contactó y le contó del Gran Plan (porque Lisbeth hablaba remarcando las mayúsculas), estuvo de acuerdo. Además, lo que ella tenía que hacer no era arriesgado. Ni siquiera era ilegal. Más la conmovió cuando Lisbeth le contó  que se estaba enamorando de Enrique D' Oliveira, quién nunca la miraría porque era una chiquilina tonta de veinte años. "Te debe haber mirado muchas veces cuando no lo mirabas a él" pensó para sus adentros.
Cuando conoció a Amparo, a Oregon, a Rodrick e incluso a Jorginho se hizo amiga de ellos inmediatamente. Sobre todo de Amparo: a ambas le gustaban las cosas cotidianas, la cocina, cuidar a la pequeña Eliza, ya una spoiled girl que solo quería usar vestidos verdes, contarse chismes de artistas. Había sido muy felices con ellos, y casi se había sentido la mujer más feliz del mundo cuando había hecho su parte en el Gran Plan.
Pero luego Amparo y Oberon habían muerto y Eliza había sobrevivido.
Nunca se lo había perdonado.
Estaba pensando en eso mientras miraba la constelación de Zeus (de algo habían valido las clases de Astronomía en el campus), cuando oyó que Henry la llamaba.
Pauline y Rodrick están en peligro.
Maldita seas, Eliza, pensó.
Tuviste que arruinar todo.

miércoles, 22 de agosto de 2018

Extinción de dominio

Se puede hacer una marcha por la extinción de dominio, más difícil es explicar que es la extinción de dominio. Dominio ¿se extingue? ¿Qué es un dominio? ¿Están hablando de un mapa o de un territorio? ¿Se extinguen los dominados? La verdad, ya no sé que pensar.

Sansa Stark

Si uno ha leído o conoce alguna tragedia shakesperiana, se da cuenta enseguida que Juego de Tronos es, en realidad, una tragedia de venganza shakesperiana, a lo Macbeth o Ricardo III. Y el mejor personaje para demostrar eso es, quizás, el aparentemente más frágil y tonto de todos: la muy ingenua, al comienzo de la historia, Sansa Stark, que cree en los cuentos de doncellas que su madre y el ama le cuentan porque es una dama del Norte. Contrasta contra su hermana menor, Arya, rebelde, leal y tozuda, que no quiere seguir esos preceptos.
Y sin embargo... Cuando antes de la Batalla de los Bastardos Sansa Stark le dice a al bastardo de los Bolton, ante sus filosas crueldades (porque el personaje de Ramsay Bolton es un perro que termina siendo devorado por perros): "Usted va a morir mañana. Que duerma bien" no se puede dejar de sentir un sabor de la épica. Sansa Stark es la heredera de su madre, muerta en la Boda Roja, es la Señora de Winterfell que luego de ser manipulada y agredida aglutina de alguna manera a los restos de un Norte diezmado. Ese es, en parte, el verdadero sabor final y agridulce de las batallas que se ganan. Sansa sabe que deben vengarse y aniquilar a Cersei Lannister (la magnífica Lena Headwey) porque sino la Reina de Desembarco del Rey los destruirá a todos, pero sabe también que esa venganza puedo causa la destrucción no solo de ella, sino del resto de su familia y de su reino. ¿Quién quedará vivo al final de Juego de Tronos? Solo el autor y los productores pueden saberlo.

El Che Guevara y Perón.

Desde hace muchos años hay dos símbolos que gravitan en la historia argentina: (y digo símbolos porque ambos están muertos hace mucho tiempo). Uno es Juan Domingo Perón, que no me agrada para nada. Pienso que si Perón hubiera tenido un cuarto del coraje que tenía, por ejemplo, Allende, la historia argentina hubiera sido muy distinta. Perón siempre me pareció un maquiávelico de la peor especie: del que se va cuando las papas queman, del que espera que el clamor popular lo lleve al gobierno, y cuando regresa lo hace con Isabelita y Lopez Rega. Si, los argentinos tenemos que envidiarle Allende a los chilenos.
El otro símbolo es el Che Guevara. Y ese símbolo es más complicado. ¿Era un hombre valiente, noble, inteligente? Por supuesto, tenía todos esos valores. Y sin embargo me parece que el problema del Che Guevara no es Guevara en sí mismo, sino en el guevarismo. El foquismo. Las teorizaciones en la Academia Francesa acerca de la realidad sudamericana, hecha por gente que nunca había estado en un cañaveral tucumano, en una fábrica de autos cordobesa, en una escuela de La Matanza. Para los franceses era muy fácil hacer el Mayo Francés. Y luego volver a adoquinar y luego volver a hacerse ricos y viajar por el mundo. En el Tercer Mundo los errores políticos se pagan con muertos concretos, con hambre concreta, con destrucción concreta. Aún ahora el agente naranja de Vietnam es utilizado para defoliar la pampa húmeda argentina. No me preocupa que las grandes multinacionales (Bayer, Monsanto, Arcor, etc) utilicen propaganda de la peor especie para imponer sus productos. Me preocupa que desde la izquierda la única alternativa que podamos darle sea postulados de la izquierda europea (viven en el Primer Mundo, no sé cuantos obreros quedan ya allí) y la lucha armada. A nadie le jode que un hijo de puta se equivoque. Es un hijo de puta, uno se alegra. Cuando una persona buena y noble se equivoca mucho, eso es más grave, porque muchas personas van a seguirla. Por eso, para mí, la política es el campo de la reflexión antes que de la acción. Los puntos de vista del otro son válidos siempre, porque yo no soy el otro: no puedo imponerle mi realidad a alguien que nació, por ejemplo, en Usuahia y lleva todos los días a sus hijos a la escuela en la zona más austral del mundo.

Adolfo Aristarain

A principios de la década de los noventa el panorama cultural argentino era paupérrimo: unos pocos artistas aislados sobrevivían, pero la mayoría parecía cooptados por la grasa de las capitales, por la ilusión del 1 a 1. Estábamos (decían la televisión, la radio, las revistas en incluso las editoriales) en el primer mundo. Y entonces un cineasta que se llama Aristarain hace una película que se llama "Un lugar en el mundo" y es una historia mínima sobre personas que sobrevivieron como pudieron al exilio y volvieron a Argentina, al interior de Argentina, a retomar una lucha que en esos años se daba, no por perdida, sino por fútil, por inútil. El fin de la historia, diría Fukuyama. Mientras en las fábricas que cerraban, en los hospitales, en las escuelas, en las universidades, en los ferrocarriles, se escribía la historia del saqueo de un país amparándose en el supuesto progreso. A futuro, como siempre. Pero se viajaba a Brasil por dos pesos, che. Y el champagne francés estaba regalado. Es una película hermosa "Un lugar en el mundo", no por su compromiso político (hay películas políticamente comprometidas que son solo manifiestos) sino por ese chico que al final, dice que lo importante es, justamente, el lugar en el mundo donde uno desea estar.

martes, 21 de agosto de 2018

España en mi memoria.

Nunca fuí a España. Es la patria para mí de Miguel Hernández, de Antonio Machado, y por supuesto de Joan Manuel Serrat que tuvo la lucidez de cantar sus poemas. Y sin embargo se mucho de cocina española porque, cuando era chica, en la Biblioteca Vigil, donde me refugiaba de la escuela, había varios libros de cocina española y de costura española para educar a las niñas. Es cierto que el feminismo nos ha enseñado que las mujeres somos algo más que cocineras y costureras; pero también es cierto que durante la Guerra Civil española, sin el coraje de las mujeres que cocinaban con nada, de las costureras que desarmaban sábanas para hacer vestidos, sin las bailaoras de cante jondo, e incluso sin las poetisas malas de tertulia literaria, hubiera sido una historia mucho más cruel y oscura. Por eso me gusta la crema catalana y el pan amb tomac; memorias felices de dìas y noches de amor y guerra.

Anglia. Inglaterra.

Quizás lo que más admiro de Inglaterra, más que su pasado heroico de druidas, generales romanos, sajones, pictos, vikingos, daneses, normandos y Beda el Venerable, es que desde 1066, cuando William the conqueror llegó con una puñado de hombres, nunca más pudo ser conquistada. Los ingleses son piratas, corsarios, navegantes, exploradores y, sobre todo, hombres y mujeres que deciden ser libres, justos y derechos, inventar a Shakespeare y el fútbol y el delicioso (y muy argentino, by the way) shepperd's pie. Y , más importante aún, el arte de definir en pocas palabras, lo que a otros les lleva toda una vida. Litote.

Como escribir poesía / autoayuda para poetas noveles.

Olvídese de Góngora, de Quevedo, de Borges, de Neruda, y de Baudelaire. Por favor no beba ajenjo: es caro y díficil de encontrar. Piense en el color negro y luego en el papel blanco y memorize por favor estas líneas, de un autor cuyo nombre no puedo recordar:
                           cuando nada cuenta el canto
                           acaso huelga la rima

Les deseo la mejor de las suertes.

Vox dei

¿Qué es la democracia? me pregunto muchas veces. O me lo preguntaba muchas veces hasta que vi la primera temporada de Game of Thrones. Allí Daenerys Targaeryen, princesa en el exilio, le dice inocentemente a su consejero y amigo y enamorado sin esperanza Jorah Mormont: Mi hermano dice que el pueblo llano de Westeros ansía que nosotros, los Targaryen, regresemos. Y entonces Mormont le contesta, como si le dijera a un niño: el pueblo llano de Westeros lo que quiere es hijos sanos, cosecha abundante y un verano que no acabe nunca. Quién esté en el trono le tiene sin cuidado. Eso es la democracia, creo yo. La voz del pueblo que es, a veces, tan difícil de escuchar.

lunes, 20 de agosto de 2018

Borges y Tolkien.

El anglosajon es un idioma inexistente. No digo inexistente porque no haya existido, sino porque existió hace tantos años y pasaron tantas historias que su realidad inverosímil se ha perdido. Incluso su fonética, todo, casi todo, menos su leyenda. En la segunda guerra mundial, había muy pocas personas que sabían anglosajón: una de ellas era J. R. R. Tolkien, porque lo enseñaba. El otro, por esas casualidades casi irreales de la historia, era Jorge Luis Borges, porque su abuela era inglesa y le gustaba leer. El cuento "Tlön, Uqbar, Orbis Tertius", que tanto deslumbra a académicos llenos de pergaminos, es una broma y un homenaje de Jorge Luis Borges, un modesto argentino, a quien estaba, en las sombrías aulas de Cambridge y Oxford, contruyendo esa mitólogía magnífica que existe en El Hobbit, El Señor de los anillos y El Simarillion. El final es perfecto: Yo no hago caso, yo sigo leyendo en esta casa en Adrogué una versión quevediana, que no pienso dar a la imprenta, de Urn Burial de Browne. El pasado siempre necesita ser heroico, siempre se necesitan los héroes, la magia, los dragones, e incluso los hobbits. Entre los dos, esas dos personas que apenas se conocían, cambiaron para siempre la literatura del siglo XX y quizás, con un poco de buena suerte, el curso de nuestra historia.

Tomas Abraham

Está de moda burlarse de Tomás Abraham. Es un pensador incómodo: no es para nada demagógico. No hay que confundir nunca demagogia con populismo: el populismo el lo popular, lo que sabemos todos, el fútbol, el rock, el tango, el asado, el mate, la moda. Lo demagógico es lo que dice que el saber popular es menor que el saber académico y que hay que explicarle a la gente en las calles como si fueran niños de tres años. Mal utilizado termina en las camisas negras y en las esvásticas. Además discutiría a muerte que el saber popular es menor que el académico: hace años que el saber académico parece un congreso de teólogos medievales discutiendo cuantos ángeles bailan en la cabeza de un alfiler (aunque esa discusión al menos era encantadora). Me interesa Tomás Abrahan cuando habla sobre la historia reciente Argentina, que es desgraciadamente una historia de masacres. Dice, por ejemplo: la enseñanza de Instrucción Cívica en el colegio secundario no impidió que hubiera hombres (y mujeres) dispuestos a torturar y a matar y a robar durante la dictadura. Ese es un buen planteo para empezar a entender la historia argentina.

Carlos Saura

La relación entre España y Argentina es compleja, como todo lo que venga de Europa. El lugar común más estúpido de la argentinidad es decir que nosotros (Los Hargentinos) descendemos de los barcos. Es como decir que descendemos de la diosa Afrodita o de Kalki. La verdad es que mientras en Mexico y en Perú había oro, plata, e imperios, acá no había nada o casi nada. Literalmente. Solamente aborígenes y paisaje. Nadie se iba a hacer rico de la noche a la mañana por llegar aquí ent los pocos que llegaron la pasaron mal y les costó muchísimo construir un mínimo de civilización. Aún en la Patagonia, en el Noroeste, hay zonas que son inhóspitas: los inviernos son crudos, los veranos son tórridos, hay poco acceso a servicos básicos.
Nos independizamos de España en 1816. España no insistió mucho en que no nos independizaramos: en realidad, la mayor parte de los patriotas de la independencia eran españoles o mestizos de españoles. Pero los españoles siguieron llegando, como después los italianos, los ingleses, los árabes, los judíos. Argentina tiene muchos defectos, pero tiene una de las Constituciones más generosas en materias de inmigración extranjera. Es evidente que hubo tres países que fueron el fuerte de la inmigración argentina hasta bien entrado el siglo XX: España, Italia y Rusia. Fueron los tres que dejaron una impronta definitiva en nuestra cultura, que hace que tengamos varios de los mejores escritores, cineastas, músicos, científicos, plásticos del arte moderno.
Por eso me gusta Carlos Saura. Ví Cria Cuervos cuando era pequeña y es una de las películas más tristes del mundo. Y también ví, más de grande, la muy hermosa Ay Carmela, protagonizada por Carmen Maura. Cuando uno ve esas películas, que resignifican el sentido del cine histórico, uno puede oír en una Madrid asediada por los bombarderos nazis y los tanques fascistas: No pasarán.

domingo, 19 de agosto de 2018

La muerte de un rey. 36° parte


La respuesta esta soplando en el viento...
Bob Dylan

Mexico, DF 2020

El plan está completo, le dijo Tiffany a Melinda. Pero nos hace falta un broker. ¿Conoces alguno?
Melinda sonrió. Su relación con Tiffany era (todos lo sabían) muy mala. Y sin embargo admiraba a esa mecánica ruda y testaruda, que quería a Oberon más que a sus propios hijos.
Por supuesto, le respondió. Pero ninguno querrá ayudarnos.
Sin un broker, esto será imposible.
En ese restaurant se servían chilaquiles y ensaladas. Lisbeth estaba comiendo un taco con chiles guajillos y pollo y bebiendo una cerveza. A Melinda la enternecía que su hija se estuviera convirtiendo en una mujer tan bella. Incluso más bella que ella cuando tenía su edad. Ella no quería involucrarse demasiado en el plan que estaban armando, porque tenía miedo de que fuera algo peligroso.
Tiffany bebió un trago de cerveza.
Sin un broker no podemos hacer nada.
Se quedaron las tres un rato mirando el mantel a cuadros rojos y blancos.
Creo que conozco a alguien, dijo Lisbeth.
¿Quién? Le preguntó Melinda.
La tía de Diana Krauser. Ya sabes, esa chica treinteañera que fue a mi cumpleaños y me regaló el libro de Julia Child.
Si, ya recuerdo.
La escuché el otro día hablarle a su hermana mayor. Tiene solo treinta años y está cansada. Su trabajo no es malo, para nada, gana mucho dinero, tiene amigas, un departamento en Queens y novios. Y sin embargo... Le dijo a la hermana que en realidad solo era realmente feliz cuando volvía a su departamento y escuchaba la discografía completa de Bob Dylan.
¿Y? le preguntó Tiffany. No entiendo porque una broker gentrificada nos ayudaría.
¿Que podemos darle realmente a alguien en este plan extraño? Preguntó Lisbeth.
Tiempo, dijo Melinda.
Bueno, dijo Lisbeth, le ofreceremos a Rose Mc Laren la posibilidad de escuchar a Bob Dylan para siempre.
Tiffany sonrió.
Espero que puedas convencerla, Lisbeth.
Oh, dijo Lisbeth, mañana viajaré a New York. Llevaré chocolates y le diré que los tiempos están cambiando.

John Connolly

Descubrí a John Connolly en una librería cerca de mi trabajo. Me gustó la contratapa y la tapa: El Invierno del Lobo, era la novela, y la devoré en un día y una noche. Es excelente: y entonces descubrí que pertenecía a la serie Charlie Parker. Es probablemente uno de los mejores escritores policiales del momento, porque es un policial metafísico, que hemos perdido desde los tiempos del glorioso Chesterton. Me he comprado todos sus libros, sacrificando zapatos y bijouterie barata. Un libro de John Connolly son esas cosas que no tienen precio. Chapeau.

Walsh, Maria Elena

Mi libro favorito for ever and ever es Dailan Kifki. Cuando lo veo no puedo evitar ser una nena de ocho años, feliz de la vida porque lo sacó de la biblioteca. Maria Elena Walsh era una genia, sobre todo por sus cuentos para niños, donde todo es un juego improvisado, algo tonto y encantador. Sus canciones para chicos también son geniales. Y la reivindico sobre todo por esta línea, fina sobre las mujeres y los trabajadores: "Solo aquel que no fue mujer ni trabajador piensa que todo tiempo pasado fue mejor".

Madrugada

El índigo

del cielo da paso al celeste

de las nubes

mientras los

petirrojos

se refrescan

en

la lluvia que cayó

mientras la

luna

miraba.

sábado, 18 de agosto de 2018

Noches arabes o el libro de las mil noches y una noche.

Mientras Europa era arrasada por los bárbaros, los árabes prosperaron. Fueron matemáticos, químicos, historiadores, filósofos y narradores. Y quizás la cúspide de la literatura árabe sea esa maravilla que es Las Mil y Una Noches, donde todas las historias ocurren en países lejanos y en tiempos remotos, donde la magia es posible y solo Alá (Dios para los cristianos y el destino para los realistas a la antigua como yo) sabe la última verdad. Es cierto que es además una obra maestra erótica, pero como dijo Borges, el erotismo es solo una mínima parte. Muchas de sus historias son solo simples e inocentes; un niño o una niña que las lee quiere ser Alí Baba o Simbad. Esa es la verdadera magia de la literatura.

viernes, 17 de agosto de 2018

Buenos Aires, ciudad.

Hay tres lugares de Buenos Aires que me parecen hermosos: el primero es Retiro. Cuando llego a la estación y veo las casas pintadas de colores, la gente comprando y comiendo en los puestos callejeros, la hermosa estación de trenes me siento como una chica pueblerina que llega a New York. Ese es mi primer enamoramiento.
El segundo lugar es el camino entre los bosques de Palermo, sobre la Avenida Libertador, donde está el Museo de Arte Decorativo y el Jardín Japonés. No hay nada así en Rosario, aunque el Parque Independencia se le parece bastante. Pero esa zona recoleta es definitivamente elegante, y casi parisina (yo, que nunca he estado en París).
El tercer lugar es Belgrano, exactamente donde cruzan Cabildo y Juramento, subte D. No sé si es Bajo o Alto, porque me oriento gracias a la guía Peuser y no da esas indicaciones. El recorrido desde el mercado de Juramento (donde probé varénikes originales, oui, oui) hasta el Barrio Chino, donde se compran chucherías divinas a dos pesos es el mejor viaje del mundo. No viviría en Buenos Aires, pero no está nada mal visitarla de vez en cuando.

Fracaso en composición (music and lyrics)

Sé algo de armonía y melodía. Algo. Sé algo de poesía. Algo, tampoco soy Borges ni Quevedo. Ahora, si tengo que juntar la letra con la música, es una especie de desastre acústico e inentendible. Siempre la canción que quiero hacer la hizo otro u otra dos o tres años antes, o cuarenta años antes y mucho mejor que yo. Podría escribir un largo poema sobre mi terraza y mis gatos -no obligaría a nadie a leerlo, por supuesto- y podría hacer una combinación de notas más o menos decente. Pero las buenas canciones y las grandes canciones ya las compusieron otras y otros y otros. Eso es fracasar con dignidad.

Walsh, Rodolfo

Al mismo tiempo que Truman Capote "inventaba" la noficcion en Norteamerica con A Sangre Fría, Rodolfo Walsh hacia lo mismo en Argentina con Operación Masacre. Lo cual me hace pensar que el género no ficción es otro casillero cómodo que inventan las editoriales para llenar los estantes de las librerías. Ambos libros son excelentes en su estructura y muy buenos en su escritura, y desde entonces es prestigioso hacer una investigación comprometida sobre un tema "controvertido" y "real". El absurdo más grande de este estilo periodístico debe ser la biografía no autorizada de Salinger (el de "El guardián en el centeno"); un mamotreto gigantesco que recolecta relatos de gente que apenas lo conoció o lo conoció bien hablando sobre cualquier cosa, menos sobre sus libros. Borges y Cortázar se hubieran reído un rato. Pero no admiro a Walsh por sus libros, que son muchos y buenos: son buenos, no son imprescindibles. Lo admiro por una sola línea, escrita en su carta a la Junta Militar, en 1977. Dice, refiriéndose a la dictadura: un régimen que solo sabe balbucear el discurso de la muerte. Y en ese momento Rodolfo Walsh es claro como el agua y la sangre y los huesos de los muertos pueden verse a través de ella.

jueves, 16 de agosto de 2018

Cesare Pavese

Taccere e la nostra virtu

Callar es nuestra virtud

                                   (de Vendra la Muerte y Tendra tus ojos)


Lucia Puenzo

Debe ser una de las mejores escritoras y directoras argentinas. Wakolda, XXY, son maravillas del cine argentino del siglo XXI; actores y actrices perfectos (algunos prestigiosos, otros novatos). Pero mi novela y pelicula favorita de Lucia Puenzo es, sin duda, El niño pez, una historia de amor extraña y conmovedora entre dos mujeres muy jóvenes y muy hermosas que, a pesar de tener el mundo en contra, logran fugarse hacia un futuro probablemente feliz, desconocido como todos los futuros.

miércoles, 15 de agosto de 2018

Grandes esperanzas

Ezequiel sabe mucho de dos cosas que yo ignoro totalmente: una es animé (es incapaz de memorizar la conjugacion del verbo ser en frances pero puede contarme completa las dos versiones de Full Methal Alchemist, incluyendo subtramas y etcetera) y la otra es League of Legends. Sinceramente, cuando lo veo jugar muy entusiasmado con sus amigos me siento un poco Socrates, cuando le preguntaban sobre filosofia: solo sé que no se nada. Pero las skins muy lindas, eso si, y le he conseguido algunos posters. No sé por qué, en esas cosas que ya no entiendo, deposito (como diría Dickens) grandes esperanzas.

Las ciudades y los cambios. Italo Calvino

A ochenta millas de proa al viento rnaestral el hombre llega a la ciudad de Eufamia. donde los mercaderes de siete naciones se reúnen en cada solsticio y en cada equinoccio. La barca que fondea con una carga de jengibre y algodón en rama volverá a zarpar con la estiba llena de pistacho y semilla de amapola, y la caravana que acaba de descargar costales de nuez moscada y de pasas de uva ya lía sus enjalmas para la vuelta con rollos de muselina dorada. Pero lo que impulsa a remontar ríos y atravesar desiertos para venir hasta aquí no es sólo el trueque de mercancías que encuentras siempre iguales en todos los bazares dentro y fuera del imperio del Gran Kan, desparramadas a tus pies en las mismas esteras amarillas, a la sombra de los mismos toldos espantamoscas, ofrecidas con las mismas engañosas rebajas de precio. No sólo a vender y a comprar se viene a Eufamia sino también porque de noche junto a las hogueras que rodean el mercado, sentados sobre sacos o barriles o tendidos en montones de alfombras, a cada palabra que uno dice -como «lobo», «hermana», «tesoro escondido», «batalla», «sarna», «amantes»- los otros cuentan cada uno su historia de lobos, de hermanas, de tesoros, de sarna, de amantes, de batallas. Y tú sabes que en el largo viaje que te espera, cuando para permanecer despierto en el balanceo del camello o del junco se empiezan a evocar todos los recuerdos propios uno por uno, tu lobo se habrá convertido en otro lobo, tu hermana en una hermana diferente, tu batalla en otra batalla, al regresar de Eufamia, la ciudad donde se cambia la memoria en cada solsticio y en cada equinoccio.

Agosto

Ya brotan las moreras y florecen
las calendulas
y los horneros
que sobrevivieron a la helada
construyen
su futura casa

en un cipres reseco.

El pasado


Todo pasado es siempre ucronía
nos disuelve con sus revoluciones permanentes
con sus guerras reales
con los hijos no nacidos y
con los amores que no fueron

con las semillas que no germinaron

con la oscuridad que no quiso dejar de serlo.

Y sin embargo
aun estamos aquí.

martes, 14 de agosto de 2018

Almudena Grandes

A veces los prejuicios solo sirven para demostrar las limitaciones de uno mismo. Desconfie durante muchos años de los libros de Almudena Grandes: porque era mujer, porque era española, porque solian publicarla como ejemplo de literatura femenina. Hasta que lei un reportaje que le hicieron en el Pais y decidi sacar de la biblioteca El corazon helado. Y me encontre con una novela bellisima. Pero sin embargo ampliamente superada por la saga siguiente y aún inconclusa: Episodios de una guerra interminable, donde narra la España de la Guerra Civil, y pos Guerra Civil y Posfranquista. Ines y la la alegria, El lector de Julio Verne, Los pacientes del doctor Garcia: uno no puede evitar enamorarse de esos personajes, algunos inexistentes y otros reales. Cuando se lee a Almudena Grandes, se escuchan de fondo canciones anarquistas en el exilio frances, mejicano, argentino. Es inevitable admirar a esos hombres y a esas mujeres que aun cuando estaba todo perdido, pudieron hacer algo. Aunque sea solo escribir sonetos.

lunes, 13 de agosto de 2018

Pizarnik

Alejandra Pizarnik es sin duda una de las mejores poetas argentinas pero a la vez es una posser dark. Todos los poemas de Pizarnik hablan solamente de la oscuridad y de la tragedia del mundo: si una la compara por ejemplo con Silvina Ocampo o con Alfonsina Storni, se da cuenta de que la poetica de Pizarnik se agota en el existencialismo. Y si la poesia fuera solamente cuestiones existenciales, no existirian poemas a los gatos o a las estaciones. A veces el verdadero riesgo de las acciones poetica es que usar palabras grandilocuentes ayuda a la calidad del verso. La poesia existe solamente para ser recordada: Troya hubiera muerto sin Homero. El nihilismo adolescente es como la juventud: una enfermedad que se cura con los años.

sábado, 11 de agosto de 2018

Sororidad transexual o porque admiro a Florencia de la Vega.

En una pais donde casi cualquier cosa es objeto de burla, burlarse de los transexuales (femeninos o masculinos) es costumbre. Empecemos por el principio; burlarse de un transexual femenino o masculino es como burlarse de que el cielo es azul. Una broma mala. Yo admiro mucho a los transexuales, porque se necesita coraje para romper con todos los prejuicios existentes y marcados sobre que es o no es el sexo. Si todos la tuvieramos tan clara, no necesitariamos a Alejandra Rampolla. Me parece una gran mujer Florencia de la Vega (o Florencia Trinidad) principalmente por la razon mas ridicula del mundo: se viste impecable. Yo que tengo cierta tendencia al hippie chic tirando a pobreton admiro muchisimo a las mujeres que se saben arreglar. Y cuando las oigo hablar de moda, trans o no, pienso que entienden cosas que yo no entiendo. El resto, sobre si pueden o no tener hijos, si pueden o no ser maestras o medicas o peluqueras, me parece que es una discusion baladi. Si todos decidieramos sobre nuestras vidas con tanto poder, yo seria Emilia Clarke. Hay que respetar los derechos de estas supuestas nuevas minorias, nuevas solamente para quien no leyo antropologia o microhistoria. La ley es siempre para proteger a los debiles.

Italo Calvino.

Uno de los mejores escritores italianos del siglo XX es sin duda Italo Calvino. Sus libros son tan delicados y tenues que una no puede evitar pensar que debe haber amado mucho su patria, Italia. Los mejores cuentos sobre la guerra mundial (1939-1945) son los que el escribio en Los amores dificiles y la Vida dificil. Y hay pocos libros tan hermosos como Las Ciudades Invisibles.

viernes, 10 de agosto de 2018

Cuba no tiene WI FI


Cuba no tiene WI FI

a Silvio Rodriguez, por casi todo.


No tengo el Wasapp
ni el Facebook
dificil que me clave el visto
Telegram no me ayudo
Spotify casi lo mismo

intente con recitales
pero aparentemente
el hipodromo cercano
estaba lleno de gente
y ni de cerca lo vi

como decirselo entonces
si encima de mi sino
Cuba no tiene WI FI
que es casi el agua potable,
casi lo mismo

me enamoré cuando era niña
rebelde y revolucionaria
atea troskista ricotera
y lo mas importante flaca

Cuba no tiene WI FI

Algun dia encontrare
algun amigo argentino
que le de mi mal poema
de amor casi clandestino

Ojala que no se muera
que siga cantando conmigo

me enseño de unicornios
que no saben que existimos

de sinsontes en la selva

de Playa Giron

y de acompañarse
solo de guitarras
cuando el correo esta perdido

Busque en el New York Times reportajes
y en el Pravda lo mismo
pero aparentemente en Rusia
ha caido el comunismo

la revolucion es remera

y la conciencia un desatino.

Quisiera decirle que me enseñado
en pocas palabras mi trino

Le enseñare al gorrion mi canto
porque en Cuba
no hay WI FI
ni I Phone
ni Google
ni sonido.

Todos los diarios dicen lo mismo.

He dejado de extrañarlo
porque se que da lo mismo

Debo contarle sin embargo
que sin querer he sabido
por sus notas que si uno debe
enamorarse de una mujer
debe llevar sombrero

perder su breve cintura

debajo de si

tener miedo del amor

y cantarle su cancion

y recordar que el amor es pobre cuando puede comprarse con Mastercard.

Ojala se le acabe la palabra constante
la sonrisa perfecta y los
amigos cubanos.

Cuba no tiene WI FI

Alli no acabo el comunismo.

Hoy no es dia inteligente y yo estoy muy vieja ya
para destrabar la clave

Cuba no tiene WI FI

Solo quiero decirle
que todas las mañanas despierto
en una erotica caricia
y sin amanecer me estoy quemando

y ruego que antes del fin de la delicia
la luz me diga a quien estoy amando.

Vaya forma de saber
que aun puede llover
sobre mojado
aun sobre el desierto de huesos
que mi patria me
ha
dado.