jueves, 20 de septiembre de 2018

Rock argento

No soporto mucho a la gente con demasiado ego. Me molesta demasiado. Y el rock es puro ego, generalmente. Por eso siempre admiré a Luca Prodan, a Skay y a Litto Nebbia. Y a Leon Gieco. Porque fueron o son músicos generosos, arriba y abajo del escenario. No es una crítica a los demás por su talento como artistas: Spinetta, García, el Indio Solari, Fito Paez, etc. son valiosos, pero a veces uno siente que se los come el personaje. Cuando Pettinatto dice, que después de lo que pasó en Olavarría, el Indio Solari tendría que haber salido de su personaje de filósofo y poeta hermético que arenga para los pibes, tiene razón. Porque los que murieron ahí fueron otra vez sus seguidores. Dejemos de pensar que el rock es no se qué: el rock es música, nada más. Nadie es un iluminado por escuchar rock, el rock no va a cambiar el mundo. Como mirar Game of Thrones no va a cambiar el mundo. Es showbussiness, tiene el mismo nivel de entretenimiento que Bailando por un sueño, aunque a muchos les duela en el alma. Nadie se vuelve más bueno por escuchar a Fito Paéz; la gente que escucha a Fito, va, lo escucha y después  vuelve a su casa, y sigue siendo igual. Es así, el concepto de arte está demasiado inflado en el mundo moderno.

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