viernes, 14 de septiembre de 2018

Feminismo sin pedido de disculpas.

Lo malo de ser mujer es que sos madre, puta, virgen, santa, bruja, atorranta, misógina, burguesa, negra, planera, tilinga, mucama, marisabidilla, torta. Nunca sos vos. Siempre sos un adjetivo. A las mujeres no se nos permite ser. Somos ese adjetivo puesto antes del sustantivo o del nombre propio. Y la mayor parte de las mujeres están cómodas en ese encasillamiento, porque es cómodo. Es mucho más cómodo ser un adjetivo "una linda chica" que un nombre propio, Karina, por ejemplo. Alguien que es afuera de los casilleros en la cual la sociedad te encasilla. La sociedad actual es especialista en encasillamientos. DINK, por ejemplo (double income, no kids) dos personas adultas juntas, que no quieren tener hijos. Se les ofrecen miles de posibilidades, viajes, casas lujosas, celulares. Es una maravilla. Ahora, claro, si querés tener hijos, todo eso se va al carajo. Y la pareja por ahí también, porque un hijo es olvidarse de la foto de Instagram en Niza en cualquier momento del año. Y también que otros te juzguen por haber tenido un hijo. Eso en realidad mucho no lo soporto. No hay nada heroico en tener un hijo, pero tampoco hay nada malo en tener un hijo. Quiero decir, Goebbel tuvo hijos. Es muy cómun escuchar "Pero cómo ese se atrevió a tener dos hijos más, si cuando la mujer murió enseguida se conseguió otra más joven, una atorrante y la dejó embarazada". Y sí. Los hombres no se mueren cuando nosotras nos morimos ni cuando se van con otra ni cuando nosotras los dejamos. La vida continúa, si la vida se resolviera en una terapia de pareja, o familiar o etc, o en un juzgado, o en la Corte Suprema, no sería vida. Sería un cuento de Kafka. Las mujeres tenemos que dejar de pedir disculpas. Somos mujeres, pensamos como pensamos, nos vestimos como vestimos, cocinamos como cocinamos, y tenemos el derecho de, como nosotras respetamos a los hombres, los hombres nos respeten a nosotras.

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