sábado, 8 de septiembre de 2018
La Quietud
Una vez Ebe Bragagnolo nos dijo que La Dolce Vita, de Fellini era la alienación en las clases altas. Nunca vi La Dolce Vita, pero acabo de ver La Quietud de Pablo Trapero y es exactamente el mismo tema. Una familia de clase alta argentina cuyos secretos económicos y familiares, crímenes del pasado, gravitan sobre las generaciones más jóvenes como gilletes afiladas. Hay mucho sexo, pero es el sexo más triste del mundo, porque parecen estar solamente hiriendo. El final es casi feliz, como en la vida. Si tenemos suerte, morimos de viejos.
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