a Marlene Wayar
La frase que más escándalo genera en mi familia (y eso que soy madre soltera, fumo, como ama de casa soy un desastre, abandoné veinte carreras universitarias) es cuando digo: si fuera hombre, sería puto. No sé por qué, todos se escandalizan. Ninguno es homofóbico, son todos open minded, así que tengo que explicarles que no lo digo por ser puto o no en sí, sino por los zapatos Laboutine.
Nunca entendí a los hombres. No les gusta el shopping. No saben distinguir el turquesa del aguamarina y no usan lápices de labios. No distinguen el pelo del mono de la seda fría. Para ellos es igual un Anais Anais que un O de Lancome. No admiran a Piazza, a Gino Bogani, a Stella Mc Carthy, a Ricky Sarkani. No quieren comprarse un Laboutine. ¿Para que viven? ¿Para el futbol? Por eso, acompaño la moción, compañera Marlene Wayar. La próxima marcha de las mujeres vayamos todas hechas unas diosas y dejemoslos a ellos con los críos, en la plazita cercana.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario