viernes, 7 de septiembre de 2018

Pez (o defensa sorora de una banda de hombres)

Nunca fui groupie. Tampoco fui cantante solista en una banda. El rock me gusta porque es mi infancia, mi adolescencia y mi futura vejez. No sería nunca manager ni siquiera sonidista. Ni siquiera periodista de rock. Pero he visto muchas veces la dialéctica del rock argentino, que es machista al extremo, sobre todo por sus mujeres (pensemos que las realmente grandes son Fabi, que está soltera y sin apuro, y Celeste Carballo, que es lesbiana).
El rock argentino, en general es como el mundo farandulesco argentino (basta ver Bailando por un sueño): mujeres llorando a los gritos porque le pusieron un cuatro por bailar mal una cumbia. O sea... la nada misma. Las minas que realmente se ponen las pilas (Flopa, Las Taradas, Eruca Sativa, Erica Rivas, etc) se la bancan. No lloran cuando desafinan. Practican. Sacrifican horas de sueño.
El resto de las chicas, y disculpenme por la falta de sororidad, piensan que por acostarse con Gustavo Cordera compondrán El tiempo no para. Lo he visto muchas veces. La música es sacrificio. Si sos música (yo no soy música, canto en un coro de aficionados y la paso bárbaro) te tenés que romper el alma. Porque ni Pappo, ni Spinetta, ni Charly ni Pedro Aznar llegaron ahí porque se acostaron con quién se hayan acostado. Lo son porque compusieron grandes canciones.
Por eso me molestó tanto la acusación contra Pez, encima anónima. La verdad, era medio pelotuda. Te pusiste en pedo, fuiste a ver una banda de rock y te acostaste con la gente de la banda. Y bueno, puede pasar... A mí me ha pasado varias veces. Pero nunca le eché la culpa al patriarcado, sino a la mala calidad de la Quilmes. Para terminar, quiero decir que es imposible que Minimal, que es amigo de Flopa, sea un machista Patriarcal. A lo sumo, vos, nena, sos medio boluda. Pero con el tiempo se pasa.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario