Una niña rubia y rica desaparece en un país del Tercer Mundo. Es casi un cuento de hadas. No se sabe nada más de ella. Se sospecha de los padres. Caso cerrado.
Siempre tuve la sospecha de que ser pobre era una suerte. El tiempo me lo confirmó. Mi mamá y mi papá tienen muchos defectos, pero nunca nos dejaban solos, solos. Ni siquiera cuando éramos adolescentes. Siempre había alguien vigilándonos. Si hacíamos lío, los vecinos alertaban. Siguen siendo mis vecinos y los saludo cuando voy a casa de mis padres.
Yo me imagino a esa familia, donde seguramente la madre y el padre trabajaban hasta el cansancio, como se trabaja en el Primer Mundo, para comprarle todo a los hijos. Me los imagino planificando su viaje a un extraño país donde se comen cosas raras, la emoción, la alegría. Llevar los chicos al aeropuerto. Llegar al hotel y encontrarse con un mundo desconocido y hostil. Y fascinante y lujoso. Hacer todo lo que se puede hacer, pero, bueno, en un momento dado es sábado a la noche y se quiere salir a cenar sin esas criaturas maravillosas y terribles que son tus hijos. Mirar el mar. Supongo.
Los chicos están durmiendo.Lo más prudente, lo que harían si estuvieran en su país natal,sería contratar una nanny confiable. Pero están en el Tercer Mundo. Tienen miedo... Y los chicos duermen ¿que puede pasar?
Me imagino que puede pasar que la más chica de los tres se despierta y se desliza fuera del hotel. Quizás a alguna parte peligrosa, donde se puede llegar a caer. Es una criatura y se puede matar, pero quizás tiene suerte y pasa alguien. Alguien de ese Tercer Mundo peligroso, que no ve un niño blanco protestante capitalista sino una nena pequeñita que quizás vaya a morirse. Y la rescata. Y se la lleva, porque no sabe si es una niña secuestrada o qué. Y luego no dice de donde salió, porque la gente del Tercer Mundo también tiende a cuidar a los niños, aunque sean rubios y de ojos azules. Asume que los padres son malos padres porque la dejaron sola durmiendo en un hotel con sus hermanos.
Puede haber pasado así o no.Pero me pareció ver un destello azul igual a los ojos de Madeleine envuelta en una túnica árabe.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario