domingo, 2 de diciembre de 2018

Michael Sheen

Vi El Apostol en Netflix y me gustó mucho: es una película de terror, un poco gore, pero muy buena y muy bien actuada. Y el mejor de todos en esa película es Michael Sheen. Es algo que falta mucho en las películas de terror e incluso en las películas en general: un malvado humano. Alguien cuya maldad no lo exime de tener sentimientos ni esperanzas ni principios. Estamos tan acostumbrados a las machiettas de malvados que parece que le tomaran el pelo a los del cine mudo y solo les falta atusarse el bigote. El apostól que encarna Michael Sheen es un hombre que viene huyendo y que ha logrado construir una comunidad de sobrevivientes en una isla perdida; hace todo por esa comunidad, porque cree en ella. Pero lo que hace no lo hace exento de culpa, y se ve en cada movimiento, en cada mirada del actor que en realidad duda, que piensa que lo que hace está mal, pero aún así sigue adelante. He visto a Michael Sheen en muchas otras películas, sobre todo lo recuerdo en Unthinkable, donde hace de un hombre torturado al que intentan quebrar, y siempre les da impronta humana a sus personajes. El apóstol de la película El Apóstol es un hombre real, no un fanático ni un villano de cartón; es alguien que puede o pudo existir.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario