viernes, 14 de diciembre de 2018

Estetizaciones

De la sociedad contemporanea me molestan un poco las estetizaciones; la idea de que detrás de cada decisión individual hay un magnífico corpus académico y ético que sostiene todas nuestras decisiones y en las que nos ampararemos cuando nos pregunten sobre cada hecho de nuestra vida. De este tipo de justificaciones el mundo está lleno. Tomo por ejemplo a las mujeres y a los hombres que deciden no tener hijos: está bien, es una decisión personal. Los hijos no son obligatorios. Ahora, cuando empiezan a decir que no tienen hijos porque tener hijos es egoísta y ellos piensan en el futuro del planeta, en la ecología y en lo que contaminan los pañales desechables, eso es pura sarasa. No querés tener hijos porque te gusta poder levantarte a cualquier hora los domingos y viajar a México o a Santa Teresita cuando quieras. No hagas de una decisión personal un acto de heroicidad, porque no lo es. No existe la medalla al heroe que decidió no tener hijos. Si alguien te pregunta porque no tenés hijos  y si es porque decidiste no tenerlos, deciles que es porque no queres tenerlos. Es tu decisión. No es necesario recitar grandes justificaciones acerca de una decisión personal: además, te hacen ver bastante limitado a los ojos de otras personas. Una persona que tiene cinco hijos te podría preguntar ¿entonces yo soy mala persona por haber tenido cinco hijos? Defendé tu derecho a no tener hijos y respetá el derecho de los otros a tener ocho hijos si quieren y si te molestan cuando vas a ver Avengers 3 respirá hondo y pensá que la próxima vez te convenga ver un concierto de Vivaldi.

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