miércoles, 26 de diciembre de 2018

Junio

La gente que vive en casas de cristal
no debería arrojar piedras
                             Porverbio inglés


En junio su vida cambiaría, se dijo. Viajaría a Miami a vivir en su departamento cerca de la playa. Pero sabía que eso no ocurriría; odiaba Miami. En Miami no era nadie: era un latino más, algo rico, pero no lo suficiente para ser considerado rico para los norteamericanos, para quién un millón de dólares era nada, la quinta parte de lo que valía un dibujo de Picasso. A él no le gustaba Picasso y no le gustaba Miami, pero eso sería su vida: aquí nadie lo aguantaba. Ni sus hijas.. Eran unos desagradecidos: ¿no había hecho todo por ellas? Se sirvió un whisky y después otro y pensó en aquella noche tres diass atrás, cuando su hija menor le había dicho que era lesbiana y que quería dedicarse al cine. Eso era un espanto, le dijo. Que van a decir mis amigos. Que van a decir tus amigos, le dijo la hija, que soy lesbiana y que hago películas, eso van a decir. Además, cinco de tus mejores amigas del Country Club son lesbianas. Casadas con hombres, pero lesbianas al fin: todas sabemos que Ursula Yribarre, por ejemplo, hace cinco años que solamente se acuesta con su mucama. No digas esas cosas. Papá, le había contestado ella, todo el mundo lo sabe.Eso no es razón para que lo digas. De Ursula Yribarre no voy a decir nada, le dijo su hija, pero yo soy lesbiana y lo voy a decir, aunque no me voy a casar porque en este momento desgraciadamente no tengo novia: me peleé con la última hace cuatro meses atrás, porque quería convivir conmigo y yo no quería. Por ahí no soy de las que se casan. ¿Tu mamá ya sabe? le preguntó. La hija se rió: mamá quería que me casara con mi última novia. Ni en pedo, le dije, me gusta mi departamento solitario lleno de afiches de Ingmar Bergman. Por favor, no lo cuentes, le dijo él, es un horror que se sepa. Públicamente, digo. Bueno, vos te casaste cuatro veces públicamente y nadie dijo nada. ¿Que diferencia hay? Te tuviste que divorciar de Kiara, tu cuarta mujer, porque te metió los cuernos discretamente con dos de tus amigos. Y eso también lo sabe todo el mundo. Además, ni siquiera la querías mucho a Kiara; estabas con ella porque estaba buena, y te reconozco que estaba buena, pero la verdad es que era la mujer más aburrida del mundo y vos pensabas lo mismo: solamente pensaba en ropa. Todo el día pensando en ropa. ¿Que clase de mujer piensa todo su día en ropa? Los zapatos que combinen con la cartera, el labial que combine con el esmalte. ¿De en serio Kiara te parecía una boluda? A vos también te parecía una boluda, papá. Pero varias de mis novias eran tan boludas como ellas, pero lindas, así que no te culpo demasiado. Solamente que yo no me voy a casar con una boluda, por más linda que sea. Cuando su hija se fué, llamó a su hija mayor. ¿Vos sabías que Maite era lesbiana, le preguntó? Claro que lo sabía, papá. Era obvio. Es más, yo le presenté a su primera novia. Bueno, pero no sé que quiere esta chica. Yo tampoco, Maite me vuelve loca. Cada dos o tres meses, una nueva. Tengo que llevar a los nenes al jardín. ¿Algo más necesitás? Nada, dijo el, que tal las cosas con Horacio. Mal, nos vamos a divorciar. ¿Por qué se van a divorciar? ¿Estás loca? Te divorciaste cuatro veces, papá, le dijo ella. Nos vamos a divorciar porque el quiere irse a vivir a México, donde va a estudiar una maestría en antropología y yo no quiero ir. Ya me tiene hasta los ovarios con eso de la antropología, pero a él le encanta; igual, va a ser amigable, voy a viajar cada dos o tres meses para llevarle a Braulio y a Elías, mientras el estudia. ¿Por semejante boludez se van a divorciar? Y si, papá, vos te divorciaste de mamá porque la conociste a Rita y te pareció re linda y todo eso. Eso ¿también no es una boludez? Pero te casaste por iglesia, empezó a decirle. Bueno, papá, vos con mamá también te casaste por iglesia. Se me hace tarde para ir a buscar a los chicos, disculpame. Llamó a su hija del medio, abogada, de novia con el hijo de uno de sus mejores amigos. ¿Sabías que Thiana se está por divorciar? Si, papá, ya sé que se está por divorciar. Es más, yo la voy a ayudar con el divorcio. Pero disculpame, estoy metida en un quilombo. El pelotudo del hijo de tu amigo, Jorge. ¿Que pasa con Jorgito? Pasa que Jorgito es merquero y tu amigo, el padre, omitió ese dato cuando nos presentó. Todo bien, no es el primer merquero que conozco, pero cuando ya me roba cinco veces aros de or y dólares para pagar las deudas que tiene con el dealer ya es como demasiado. No sé si denunciarlo a la policía, aunque me parece que no lo voy a hacer porque me da lástima el pobre padre. Lo voy a acompañar a que se interne en otra clínica de rehabilitación, junto con el papá, y antes de internarlo le voy a decir que se deje de romper las pelotas, que no me llame más, yo estoy laburando, que le pida al papá para comprarse merca. ¿Jorgito es adicto? Sí, desde hace un montón de años, aparentemente. No sé para que el padre lo quiso enganchar conmigo, los hombres se piensan que las mujeres estamos para rehabilitarlos. Que se lo banquen él y la madre, que se va a hacer. Otra clínica de rehabilitación, y van... No te puedo creer, le dijo él. Bueno, creelo. Me estoy yendo al estudio, papa, un beso. Chau.
Bueno, por lo menos mis hijas saben que hacer con su vida, pensó. Pobre Jorgito, aunque claro, lo de los aros de oro era medio turbio. Por suerte, pensó, y se sirvió otro whisky, en junio me voy a Miami. Falta mucho para junio, pensó. Demasiado para junio.



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