sábado, 15 de diciembre de 2018
Maria O'Donnell
Es dificil en este país para una periodista mujer que se dedica a la política y a la economía se destaque en los medios. Generalmente son sospechadas de algo y atacadas de una manera más cizañera que los periodistas hombres (aunque en los últimos tiempos los periodistas hombres también reciben ataques personales que a mi me parecen desmesurados por lo agresivos; no coincido en muchas cosas con Jorge Lanata, con Horacio Verbitsky, con Martin Caparros, con Julio Alconada Mon ni con Ernesto Tennembaum; de ahí a pensar que son monstruos asesinos sanginarios por opinar distinto a mí en cuestiones políticas o inclusive de género, hay un abismo). A la primera periodista mujer que leí y que me sorprendió por lo claro que tenía los conceptos de política nacional e internacional fue a Magdalena Ruiz Guiñazú; no me sorprende que Maria O'Donnell se haya formado con ella. Es en primer lugar algo importante: una persona preparada y muy seria y muy centrada para hablar, y evita la mayor parte de las veces caer en lugares comunes. Cuando hace reportajes no intenta ser incisiva; deja hablar al interlocutor. Valoro eso mucho en un periodista porque muchas veces parece pensarse que el entrevistador es mas importante que el entrevistado, y si uno es buen periodista siempre es exactamente al reves. Los ataques que recibió durante el kirchnerismo y ahora durante el macrismo, acusándola en el primer caso de gorila y en el segundo de K, solo demuestra que hace muy bien su trabajo. No creo que el periodismo sea independiente. Uno siempre escribe desde un punto de vista, personal y político. No existe la imparcialidad periodística, es un mito del mal periodismo; lo que si existen son periodistas que, desde su punto de visto personal, hacen su trabajo de la mejor manera posible.
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