lunes, 17 de diciembre de 2018
Medios y feminismo.
Los medios masivos son puro horror al feminismo. El feminismo es para ellos esa cosa incómoda que les dice que burlarse de una chica lesbiana o de un transexual o de un gay es algo que está mal. Porque los medios están acostumbrados a ejercer el poder y el poder se sostiene siempre que haya un otro del que burlarse: un cartonero, un adicto al paco, un transexual, una lesbiana. Tengo entre mis peores recuerdos televisivos a una participante de Showmatch, cuyo nombre no recuerdo, acusando de lesbianas en cámara a miembros del jurado; peor aún fue la burla de una actriz, cuyo nombre no recuerdo tampoco, hacia otra persona de Showmatch develando, como si fuera algo que puede develarse en cámara, como si fuera algo apropiado, como si fuera algo genial, que esa persona era portadora de HIV. Una barbaridad, pero muy pocos dijeron nada y el show continúo. Esos límites que se cruzaron no sé si se pueden volver atrás. El minuto a minuto primó más que cualquier cosa; no ví en ningún momento al conductor del programa diciendo: esto es una barbaridad. Una persona que tiene la cabeza un poco centrada se tendría que haber dado cuenta de que ambas situaciones eran de una crueldad extrema; nadie (aparentemente nadie) lo vió. Ni siquiera los espectadores, anestesiados. Cuando ví esas cosas agradecí bastante que a mi hijo la teve argentina le pareciera malísima y no la mirara y le di la derecha. ¿Desde cuando está bien hacer o decir cualquier cosa por tres puntos más de rating? ¿Desde cuando en la televisión está bien burlarse de una persona enferma? Desde que era chica, me di cuenta. La televisión abierta (y muchas veces la de cable) es una masacre de gente que dice cualquier cosa solo por estar en la tele. Que hace cualquier cosa solo por estar en la tele. El feminismo los pone muy incómodos; ya no pueden decir cualquier cosa. Ya no es "normal" que una chica de dieciseis años sea asesinada por volver sola de un boliche. Los hombres (y muchas mujeres) se están enterando de que la violación es un delito para el que no existe ninguna excusa. Muchos hombres ya no pueden escudarse en que son padres de familia: hay muchos padres que son asesinos, violadores, y hay muchas mujeres que los encubren, a veces por miedo y a veces también por conveniencia. El feminismo no está en contra de los hombres; está en contra de que los hombres ejerzcan verticalmente el poder sobre las mujeres, solo porque son hombres. Soy hija de un hombre, hermana de un hombre y madre de un hombre: mi papá tiene cosas bastante machistas todavía, mi hermano bastante menos, mi hijo bastante menos, por suerte. No digo que no sea para nada machista; pero intento que sea lo menos machista posible. La televisión parece no poder aceptar eso: quiere quedarse con la idealización de lo que ella piensa fueron sus años de gloria. Cuando todo lo decidía la televisión argentina. Ayer leí en un artículo que los chicos joven nos miran a los adultos y desconfían de nosotros. Tienen razón en desconfiar. El mensaje que le damos en muchos casos es peligroso por lo contradictorio; defendemos nuestro derecho a hacer y decir cualquier cosa, pero nos lamentamos por las consecuencias concretas, reales, duras de hacer o decir cualquier cosa.
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