lunes, 18 de marzo de 2019

Inflación y recesión

La inflación que más crece (4% en febrero) es la de la canasta básica. O sea, la de los alimentos. Lo cual no es sorprendente para ningún argentino; menos para los que, como yo, ya pasamos las cuatro décadas. Yo todavía tengo fresca la memoria de los saqueos de 1989; los repositores de los supermercados le sacaban a la gente los alimentos para remarcarlos. Los alimentos básicos (harina, aceite, huevos, leche) tenían un precio en la góndola y otro precio en la caja registradora. El grado de miseria era tan espantosa que en mi casa, donde mi papá tenía un trabajo pero hacía changas, y mi mamá trabajaba y mi abuela era jubilada (o sea que había dos sueldos fijos, una jubilación y el ingreso extra de la changa de mi papá) no teníamos para comer; mi mamá le dijo a mi abuela, bueno, haremos tortas fritas con mate cocido, para comer algo. La situación económica actual no es tan mala como en 1989 porque la inflación es menor, pero los economistas actuales, con la excusa de "enfriar" la economía provocaron una recesión y muchas fábricas nacionales están en peligro de quiebra. Y cada fábrica quebrada son cientos o miles de obreros desocupados. ¿De qué van a vivir esos obreros? Respeto la investidura presidencial pero ¿la consigna de Macri,Vidal y etc no era POBREZA CERO?Definitivamente no la cumplieron. No entiendo realmente como pueden pensarse como un gran gobierno, cuando tomaron el mando presidencial de un país que estaba desendeudado, con problemas de distribución de la riqueza (pero pocos) y con paz social, salvo por un núcleo duro de clase media que piensa que las computadoras, Internet y los Samsung Galaxy son derechos humanos. Y ahora tenemos inflación, recesión, fábricas que cierran, aumento de desocupación, suba de la electricidad y, peor aún, cierre de escuelas públicas y de hospitales públicos. Por favor, aumenten el dolar a cien pesos. Por favor, que los celulares, las computadoras y los televisores plasma estén carísimos, como las carteras Louis Vuitton y los zapatos Laboutine. Que esas cosas las compren la gente que realmente tiene dinero: Susana Gimenez, Mirta Legrand, Dalma Maradona. El resto andaremos con Adidas y nos perfumaremos con Impulse, pero que los alimentos de la canasta básica estén baratos, que los hospitales y escuelas abran y funcionen y que la gente tenga trabajo bien pago y en blanco. Si todo esto ocurre cerca de junio, quizás la presidencia de Macri no sea tan mala presidencia; a veces no está tan mal ser un conservador.

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