jueves, 21 de marzo de 2019

Feminismo radical

Siempre me consideré feminista y por eso la frase feminismo radical me hace mucho ruido. ¿Qué pide exactamente el feminismo radical? El derecho a voto lo tenemos, podemos comprar una casa, podemos casarnos con alguien del mismo sexo, si nos acosan o nos violan podemos denunciarlo en la comisaría o en un juzgado, podemos tener hijos y ponerles nuestro apellido. ¿Qué derecho tienen los hombres hoy en día que nosotras no tenemos? Mujeres, llegamos a la mayoría de edad. Las únicas mujeres que realmente hoy en día están en mala situación son las más pobres, porque también los hombres más pobres están en mala situación, como los ancianos más pobres, como los niños más pobres. ¿Qué estamos exigiendo realmente? ¿Qué los hombres no hagan más chistes machistas? Superemoslo. Me preocupa bastante cuando las marchas de las mujeres se mezcla con la de los que piden autocultivo de marihuana. Podés ser mujer y podés cultivar marihuana. Ahora, una cosa son las reivindicaciones de las mujeres, que son muchas y fundamentalmente tienen que ver con los bajos salarios que nos pagan y lo mucho que se nos exige a nivel laboral (ni hablar si es una mujer que tiene que limpiar casas, cuidar ancianos enfermos o niños: la disparidad salarial entre el sueldo que se le paga a esa mujer y lo que se le exige en Argentina raya con la explotación), la falta de lugares de contención para los hijos de mujeres trabajadoras y el maltrato constante en lugares públicos (y en esto me hago cargo: trabajo en una oficina pública, pero he visto constantemente como se maltratan mujeres pobres no solo en oficinas públicas, sino en lugares públicos como Mc Donalds, bancos, tiendas, shoppings, supermercados) y otra cosa es manifestarse a favor del autocultivo de marihuana, reivindicación que oh sorpresa, en la cual también puede haber muchos hombres. Las mujeres estamos confundiendo cualunquismo con feminismo. Somos seres humanos y no somos en nada superiores a los hombres. ¿Para qué pasamos doscientos años luchando por nuestra libertad cívica? ¿Para cuando la tenemos quejarnos de los hijos y del ex novio o el ex marido? Eso no es feminismo, eso es telenovela, es el peor patriarcado. Esa idea extraña del feminismo hace que las mujeres lean la revista Pronto por Facebook para opinar de personas que no conocen como si las conocieran y que, al mismo tiempo, a la mayoría de las mujeres que odian a Cristina Fernandez se les pregunta porque la odian digan porque usa cartera Louis Vuitton pero en el fondo es una abogada trucha de Tolosa. La frase más barrocamente bizarra de la historia de la política nacional. Y, para no pedir disculpas por ser mujer y haber votado dos veces a Cristina Fernandez, yo digo que si el candidato del kirchnerismo hubiera sido Aníbal Fernandez, yo lo hubiera votado. El problema del feminismo hoy en día es que se identifica feminismo con Simone de Bouvier o con Virginia Woolf; ninguna de las dos para mí tienen demasiado de admirable como feministas. Es fácil ser feminista de clase alta; es difícil bancarse ser feminista en una villa miseria, donde el pensamiento predominante de todo el mundo es que se va a comer al otro día y rogar que no llueva porque si llueve todo se inunda.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario