miércoles, 6 de julio de 2016

Maternidad y paternidad queer.

Las peores frases contra la paternidad gay las he escuchado decir de mujeres. Y lo que es peor, de mujeres tan open minded que aceptan la posibilidad de ser bisexuales. Y el argumento es genial, es histórico: al nene o a la nena le va a hacer falta una mamá.
Pensemos un poco ¿las mamás somos siempre buenas? ¿No conoce todo el mundo dos o tres mujeres espantosas, que no se entiende bien por qué quisieron ser madres, salvo para salir en la foto? Todo el mundo conoce mujeres así, mujeres para quienes la maternidad es una carga y no una responsabilidad. No está mal pensar así. Pero si estás segura que sos más feliz de mochilera o en París, fumando y comiendo croissants y disfrutando de la vida que en tu casa, con tus hijos, no tengas hijos. Eventualmente tendrás sobrinos, sobrinos nietos, primos, vos vas a estar chocha y tu familia se agarrará la cabeza, que le vamos a hacer. Y quizás en algún momento de tu vida quieras ser madre y tampoco está tan mal. Pero cuando quieras ser madre olvidate de la mochila, olvidate de Paris, olvidate de los viajes al exterior, olvidate de todo eso. Ser madre y padre es full time. No tenés descanso, prácticamente. Hasta los quince o dieciséis años, es full time.
El argumento contra la maternidad lésbica es un poco más compleja y un poco de razón tienen. No me mate nadie. Las mujeres tendemos a sobreproteger demasiado a nuestros hijos. Dos madres es mucho peor que dos padres: el nene o la nena sale tan consentido que no lo aguanta nadie. Un espanto de criatura, de esas que lloran si no le comprás la Barbie último modelo. Para vos, una ternura, pero obviamente nadie lo aguanta. Ahora, chicas, si quieren criar un hijo o una hija así, criénlo pero no se quejen si llega a los cuarenta y todas las parejas lo devuelven.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario