domingo, 3 de julio de 2016

Belleza y felicidad.

Es mucho mejor ser fea que ser linda. Es un secreto que solo sabemos algunas mujeres: la mayoría se desviven buscando ser perfectas y llega un punto que no hay dieta de la luna, ni crema anti age, ni cirujano plástico ni photoshop que alcance. ¿Por qué es mejor ser fea que ser linda? Porque dejás de preocuparte, justamente, por ser linda y empezás a preocuparte por otras cosas. A darte cuenta que tu cerebro da para más que para conseguir un tipo con plata, ver como entrás en un talle XS, ver como no te arrugás, ver como no se te caen los pechos, ver como quedás después del embarazo. A propósito, es la frase más chota que existe: quedó re bien después del embarazo. O quedó re mal después del embarazo. De cuerpo. Si tuviste un hijo o una hija, como quede tu cuerpo es lo de menos. Es lo menos importante que hay. Tuviste un hijo/a: eso es importante. Si engordás, si adelgazás, problema tuyo, que los demás no te vengan a decir nada con respecto a eso. Y si te vienen a decir algo, deciles: teneme al bebé dos horas todos los días y yo voy al gimnasio esas dos horas. Vas a ver como la mayoría salen corriendo. Porque la maternidad parece hermosa de afuera, pero es durísima por dentro. De afuera es el bebé, el nenito o la nenita bien vestido. Los que somos madres y padres sabemos que ese nenito bien vestido, adorable, es un ser al que hay que criar y en lo posible criarlo bien y en lo posible que no se enferme y en lo posible que no sufra accidentes tontos y en lo posible que en la escuela lo molesten lo menos posibles. Es difícilisimo darle todas las armas a un hijo para que pueda defenderse en un mundo tan caótico como el actual, donde parece que la vida de Kim Kardashian es más importante que los ataques de ISIS. Y además tenés que confiar en otra gente: en los maestros, en los profesores, en la psicopedagoga, en la nutricionista, en el pediatra. No hay nada más difícil que criar un hijo, en realidad. Porque nunca lo criás del todo. Porque llegan a una edad en que no es igual a vos, como era de chiquito, sino que empieza a ser igual a sus amigos y amigas. Y empieza a burlarse un poco de vos. Creo que con los años se les pasa, pero todavía no llegué a esa etapa, Ya llegará, como todo en esta vida.

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