lunes, 18 de julio de 2016

Hector Oesterheld.

No es por el Eternauta que lo reivindico ni por sus muchas historietas geniales, como por ejemplo Mort Cinder, maravilla que hizo junto al Viejo Breccia. Es indudable que Oesterheld es un genio (me cuesta mucho hablar de él en pasado) pero si lo reivindico es por sus cuentos para niños. Yo aprendí a leer con sus cuentos. Sus cuentos fueron mi infancia. Son fábulas sin moraleja, puro juego, pura imaginación. Gallinas, leones y zorros que no se portan como tienen que portarse. Pollitos traviesos como chicos. Jirafas perezosas. Leer un cuento para chicos de Oesterheld es como vivir en el Strawberry Field de Los Beatles.

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