lunes, 11 de julio de 2016

200 años de independencia.

Lo mejor que tiene Argentina es la tradición librepensadora. Esa tradición ha generado los mejores políticos de nuestra historia, desde Castelli, Moreno, Sarmiento, Alberdi, Saenz Peña, Yrigoyen, Roberto Arlt, Arturo Jauretche, Milcíades Peña, Horacio Gonzalez, Roberto Carri, Rodolfo Puigross, Jose Pablo Feinmann, Ernesto Laclau, sobre todo este último que estudio seriamente lo que es el populismo, sobre todo en Posmarxismo sin pedido de disculpas. A mi, sinceramente, no me molesta que en los actos patrios se reivindique la bandera argentina, el himno, etc, etc. Ahora, de ahí a pensar que eso solo es la patria, es ser muy ingenuo. Recuerdo una anécdota de Osvaldo Soriano apenas terminó la dictadura: en un cine pusieron el Himno y todos lo cantaron, menos dos o tres muchachos se negaron a cantarlo, asqueados por el uso que la dictadura le había dado a los símbolos patrios. La misma gente los empezó a abuchear y llamó a la policía, para que los llevaran preso. Solo por no haber cantado el himno. Me parece que a nosotros después de la dictadura nos pasó lo mismo que a los alemanes cuando terminó la Segunda Guerra Mundial. Dijimos: nosotros no hicimos nada, nosotros no tuvimos nada que ver. Me incluyo, aunque era chica, porque uno siempre está inmerso en la historia, inevitablemente. En realidad, es justificable. El terror fue tan grande que recién ahora, después de treinta y tres años de democracia volvemos a respirar algo parecido a un clima democrático. La única verdad, como decía Perón, a quién no aprecio para nada, es la realidad: la gente rica ganó fortunas con la dictadura, los pobres fueron no solo diezmados sin también hambreados vergonzosamente y la clase media se calló la boca, un poco por miedo, pero también porque sacó su pequeño rédito. Los viajes a Miami, las cosas importadas baratas, el dolar regalado no son gratis: son a costa de desocupación, y la desocupación inevitablemente trae hambre y no solo trae hambre sino que trae lumpenaje. Gente que sale a traficar o a prostituirse o a secuestrar para ganar plata. Por que no hay otra manera de ganar plata si no hay trabajo. Entonces, pensemos, aunque este momento sea recesivo, por ahí el celular S4 no es tan importante, la Barbie importada es un detalle menor en la vida de nuestros hijos, la 4 x 4 la podemos cambiar por un Duna 2000 usado y no vamos a estar tan mal. Si hay trabajo, si tenés un sueldo diario, no vas a estar tan mal. Hay que defender la democracia, porque es lo único que tenemos. Me parecen terribles las notas catastrofistas que aparecen en algunos diarios sobre el futuro económico del país: primero de todo el futuro no existe. El dia de mañana no existe. Lo unico que cada uno tiene es el dia de hoy. Y segundo, y esto es muy importante, si la gente que está en el gobierno está capacitada, y me parece que por los pergaminos que tienen la mayoría lo está, salvo dos o tres casos puntuales, de sus temas puntuales saben. Un economista sabe de economía como un plomero gasista sabe de Orbis Calorama: son expertos porque se pasaron toda su vida estudiando eso y si llegaron a los puestos gerenciales de una empresa multinacional, es porque saben muchísimo de economía. Si no te echan al tercer día. Eso es lógica política básica.

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