Diario de Germán
Después de tres horas en Mundo Cartoon Network y de ver Tinkerbell contra los Piratas o algo así (la verdad me dormí en la mitad de la película) vamos con Juancito a comer un carlitos y dos cocas en el bar de la esquina. Ya sé que no es alimentación saludable, pero cada vez que intenté llevar a mi sobrinito a Delicias Naturales, termina escupiendo toda la comida en el piso, al grito de "Tío, tío, esto es una porquería". Y justo la buena suerte de que en una mesita en la esquina están la Peco y Julián.
- ¿Cómo está el chico más lindo del mundo?- dice la Peco.
- Hola, tía Andre- dice Juancito- Quiero helado.
- Juancito- le digo yo- No seas maleducado.
Juancito se larga a llorar.
- Mirá que sos malo, Germán- me reta la Peco- Lo hiciste llorar al pobrecito. Es malo el tío Germán , ¿no cierto, Juancito?
- Malo, malo- dice Juancito- Me reta siempre. Y no me quiso comprar el monstruo verde de Hulk.
- Malo, malo. Ahora te llevo a comprar un helado- y la Peco lo agarra y lo lleva a la heladeria de al lado.
- Menos mal que nos quedamos solos- me dice Julián- porque te tengo que preguntar algo. Medio que estoy en la duda, pero me parece que vi salir a Gretel un par de veces de la casa de Karen. Y me pareció medio raro... ¿Vos sabés algo?
Dudo si contestar o hacerme el boludo, pero prefiero la primera opción porque es la menos complicada.
- Si, como que caí en casa de Karen el otro día y...
- No.- me dice Julian.- No puede ser.
- Y bueno,- le contesto yo- viste como son las cosas. Según Karen, Gretel siempre le tiró onda.
- Que hija de puta. Si salía con vos.
- Si, y me metió los cuernos con vos.
- Y ahora anda con Karen. No te lo puedo creer. ¿Cómo se lo digo a la Peco?
- Qué sé yo, yo también pienso lo mismo.
- Decíselo vos, se va a enojar conmigo.
- ¿Yo? ¿Por qué yo?
- Sos amigo de ella. Yo solamente soy Julián. La nueva pareja por la cual abandonó al amor de su vida y ahora perdió todas las esperanzas de reconquistarla.
- Me va a matar.
- Y bueno...
- Julián- le digo yo a punto de estallar- perdoname pero sos un piola bárbaro. Me hacés cornudo y no conforme con eso ahora querés que me pelee con la Peco.
- Bueno, está bien- me contesta él- Se lo decimos entre los dos. Si vuelan los vasos, salimos corriendo.
- Bueno- le digo yo. - Prepáremonos. Ahi viene, re contenta, comiéndose un helado de chocolate y pistacho.
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