domingo, 21 de octubre de 2018

Libertad y libertinaje.

Cada vez que alguien dice en la televisión o escribe en el diario "Hay que diferenciar entre la libertad y el libertinaje" yo me llevo la mano al bolsillo derecho, donde por suerte no tengo un arma sino probablemente un chicle Beldent. Y lo mastico. El concepto de libertad es abstracto y el del libertinaje también. Hace más de un siglo atrás Oscar Wilde era un libertino; hoy sería un escritor más. Hace doscientos treinta años atrás Maria Antonieta era libertina; hoy saldría en la tapa de la revista Hola. La idea del libertinaje está íntimamente asociada a la moralina barata, no a la ética. Una guerra, si uno lo piensa bien, cualquier guerra, es un ataque a la libertad de otras personas a seguir viviendo. Porque (oh, este es el gran problema) son gente peligrosa. A veces viven en países alejados, pero son gente peligrosa. A veces viven en nuestra ciudad (en este caso la guerra es civil) pero son gente peligrosa. Todos los seres humanos somos potencialmente peligrosos; pero, la realidad, es que alguien sea realmente un asesino a sangre fría, un psicópata, un sociópata es una en un millón. No digo que sea imposible; digo que es altamente improbable. No es lo mismo. Si una persona decide obrar mal, obrará mal. Matará a alguien, mentirá para ocultar su crimen, quizás lo descubran, quizás no. Es probable que vuelva a matar si no lo descubren. Pero eso no es lo usual. Lo usual es que la gente intente protegerse, en su familia, en su trabajo, hasta en la calle con gente que no conoce. Somos humanos porque damos por sentado que los padres protegen a los hijos, los policías previenen los delitos, los jueces son justos siempre, los hombres no les pegan a las mujeres, los nietos cuidan a sus abuelos cuando ellos envejecen; cuando este pacto se rompe, como pasa a veces en la sociedad posmoderna, todo se resquebraja. Pongo por ejemplo a gente que en Facebook se ha burlado de un político kirchnerista porque es tartamudo (debo agregar que ese político se salvó por casualidad en la infancia de ser masacrado junto con su madre); eso es ser un miserable y además un miserable con mucho tiempo a tu favor. Debo decir, para mostrarme imparcial, que lo mismo sentí cuando atacaron desde el kirchnerismo a Angela Torres por cantar en un acto oficial de la ciudad de Buenos Aires usando un pañuelo verde. Eso es chicana barata, no es discusión política. Angela Torres es una adolescente que está empezando a cantar porque toda su familia es de artistas; meterse con ella es vegonzante, sobre todo si sos un adulto. Es como sacarle un chupetin a un chico de tres años, algo que hace un bravucón, no un adulto. Si sos kirchnerista o sos del PRO o sos radical, felicitaciones; ahora, estudiá, lee, formate, lee varios diarios a la mañana. Dejá de hacer chistes malos en Twitter.
Da vergüenza ajena ver que muchas veces la gente de veinte, veinticinco años es más madura y más solidaria que nosotros, tiene menos prejuicios y se preocupa más por el país. Si, juegan juegos on line que no entendemos, miran animé y sus idolos son You Tubers, pero la tienen más clara. Así que no sé muy bien de que nos burlamos ¿de que ellos son los adultos y nosotros (a los cuarenta o cincuenta) queremos seguir siendo adolescentes? A la secundaria ya no vamos a volver, por más que nos esforcemos.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario