Los dueños de los medios en nuestro país no son periodistas. Ni buenos, ni malos. No son periodistas, punto. Mucho no les interesa el periodismo. Les interesa la publicidad. Tampoco les interesa demasiado "el país". Les interesa el país en tanto puedan vender publicidad. Mucho menos les interesa contratar buenos periodistas. SI les interesara contratar buenos periodistas Cristian Alarcón y Martín Caparrós tendrían progamas en la televisión abierta. Les interesa la publicidad.
EL problema es cuando los dueños de medios (sea Daniel VIla, sea Hector Magnetto, sea Mario Pergolini, sea Marcelo Tinelli -a quien incluyo a pesar de que no sea exactamente dueño de medios, sino dueño de contenidos: de todas maneras, todos los que tenemos más de treinta años sabemos que el que decide todo en la televisión argentina es, siempre, Marcelo Tinelli- sean otros menos conocidos pero probablemente mas ilustres) pretenden que ellos quieren expresar lo que quiere el pueblo argentino. Y, parece muy loable, pero ya a esta altura medio imposible. Pongo por ejemplo a Tinelli: Tinelli le parece un tipo bárbaro, un muchacho de barrio solamente a alguna gente de arriba de cuarenta. Lo mismo pasa con Mario Pergolini: a casi nadie lo que dice Pergolini lo interpela demasiado. No es que están viejos: escucho muchas veces a Ernesto Tennembaum a la mañana, que tiene más o menos la misma edad que ambos, y es mucho más interesante escuchar a Ernesto Tennembaum porque es buen periodista, pero además porque no insiste en identificarse con el oyente de radio. Cuando vemos a Maria O´Donell haciendo televisión, Maria O´Donell nunca entra en el juego idiota de que ella es como nosotros: Maria O´Donell sabe que estudió Ciencias Políticas, sabe que tiene muchos años de periodismo encima y sabe que la gente que la mira -mucha o poca- espera que sea más inteligente que ellos, no menos inteligente. Sin embargo el juego en los medios masivos, tanto en radio como en televisión sigue siendo: yo soy como ustedes, solo que aparezco en radio o en televisión.
Marcelo Tinelli quiere proponerse como candidato. Está, en todo caso, en su derecho. A su favor debo decir que hemos tenido presidentes mucho peores ; en su contra debo decir que está muy bien querer ser político, pero no se le ve mayor plataforma electoral. Propuesta política. Sector hacia el que va a dirigir sus políticas. Posiciones acerca del aborto, la ampliación de derechos de la minorías, presupuesto estimado para salud pública, presupuesto estimado para educación pública, políticas para el incentivo de la producción local, etc. Es decir, todas esas cosas farragosas y complejas de la política. No digo que si Marcelo Tinelli fuese votado haría un mal gobierno. Digo que si Marcelo Tinelli quiere que lo voten, al menos podría proponer una plataforma de gobierno.
Mario Pergolini, en su programa de radio, es otro caso interesante de empresario de medios porque es lo antipolítico. Supuestamente. Lo más cercano a la política que puede encontrarse en su programa son quejas hacia Guillermo Moreno porque no le dejaba importar máquinas de algo. Muchas quejas, varios días seguidos. Varios oyentes incluso están sensibilizandose con el tema y juntando firmas para que, si vuelve el peronismo, Guillermo Moreno no sea secretario de Comercio así Mario Pergolini puede comprar maquinas de algo. No se entienden muy bien de que son las maquinas porque es difícil entender cuando Mario Pergolini habla, y generalmente lo tienen que traducir los otros integrantes de su programa, que no serán empresarios de medios pero, al menos, hablan de corrido y sin furcios.
En cuanto a el resto de los empresarios, que son menos visibles mediáticamente, de todas maneras ejercen ese influjo de patrón de estancia en sus medios. La política es, para el establishment mediático argentino, esa cosa incómoda a la que recurrimos para que nos tire unos mangos de publicidad pero a la que boicoteamos apenas podemos, porque hay muchas medidas políticas que nos perjudican, pero también porque sabemos que hablar en contra de los políticos en general da buen rating. O buen share. Y está muy bien que la gente no le crea a los políticos, dicen los dueños de medios; nos tienen que creer a nosotros, que somos como ellos. O somos casi como ellos. Nosotros no sabemos de política, somos apolíticos, pero entendemos cuando la política quiere escupirnos el asado y eso no se lo vamos a permitir, porque los únicos que podemos escupir el asado somos nosotros.
Tengo pocos argumentos para defender al cien por ciento de los políticos de nuestro país. Hay algunos a los que rescato más que a otros. De todas maneras, me parece que incluso el concejal que propuso una plaza para la zona oeste de nuestra ciudad y logró se votara y que esa plaza se hiciera, hizo mucho más por "la gente" que mucho de los dueños de medios en este país. Lo único que hicieron los medios, desde los ochenta hasta ahora, es mostrarnos que todo lo que hacían los políticos estaba mal. Lo cuál no es cierto.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario