jueves, 23 de mayo de 2019
La inseguridad ejercida desde el Estado.
Cada vez que se invoca al Primer Mundo en materia de seguridad, deberíamos preguntarnos ¿qué Primer Mundo? ¿Francia, Holanda, Suecia, Finlandia, Estados Unidos, España? Los números de personas asesinadas por error o por abuso de poder de parte de la Policía (federal o provincial) o gendarmería o servicios penitenciarios desde que regresó la democracia son tan altos que, sumándolos a todos, probablemente superen a la cantidad de desaparecidos durante la dictadura militar. A eso habría que sumarle la cantidad de veces que se descubrió que dentro de los altos mandos policiales (repito, federal o provincial) se participaba directamente en delitos: secuestros, robos, narcotráfico, proxenetismo, o se recibían coimas para liberar zonas. Lo único que prometen muchos políticos es mas "mano dura" y menos garatismo. No, lo que se necesita no es más mano dura y menos garantismo, sea lo que eso signifique: lo que se necesita es que la policía no sea corrupta, que sea eficiente, que prevenga delitos, que ante una situación límite como una toma de rehenes o un secuestro sepa como actuar. Siempre que ocurren casos de abuso de poder de parte de la policía, se lo justifica de alguna manera. No hay justificativo para abusar de poder. No hay justificativo para asesinar por la espalda a otros seres humanos. No hay justificativo para aceptar coimas. No alcanza con separar del cargo a los policías. Un policía, supuestamente, tendría que ser una persona lo suficientemente templada y preparada para actuar en situaciones límite, y eso tendría que tenerlo siempre en claro: no que algunos policías sean corruptos, otros sean honestos, otros tengan problemas con las drogas, otros tengan problemas de violencia, otros tengan problemas con el alcohol, otros sean buenos para investigar homicidios y otros sepan tirar con puntería y otros no. Un policía es un trabajador del Estado autorizado a utilizar un arma reglamentaria y responsable de prevenir crímenes y de investigar cuando un crimen ya ha ocurrido: no pueden seguir muriendo personas debido a los "excesos policiales". No son excesos. Son delitos cometido por policías. Ser policía no es seguir las leyes y el reglamento policial cuando a uno le parece y cuando no no; desgraciadamente es lo que ocurre en este país. Un policía tiene que estar muy capacitado y constantemente evaluado, tanto física como psicológicamente, porque es, como un médico de emergencias, como un bombero, una trabajador que actúa en situaciones límites. No digo que tenemos que exigir policías que no se equivoquen nunca; pero no se puede aceptar que la policía no sigan su propio reglamento, ni acepten evaluarse psicológicamente, ni acaten a veces las leyes y otras no, porque están a cargo de la seguridad. Si los que están a cargo de la seguridad aceptan coimas, liberan zonas, disparan a mansalva, amenazan y torturan ¿por qué nos quejamos de la inseguridad?
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