domingo, 12 de mayo de 2019

El Estado y las máquinas de guerra.

 Extrañamente, nunca me gustó demasiado Michel Foucault. Siempre me pareció un obsesionado en las prisiones y los manicomios: un filósofo kafkiano y para leer a un filósofo kafkiano leo directamente a Kafka. Pero siempre me gustó Gilles Deleuze, porque me pareció el mejor de sus discípulos. Cuando Deleuze, en Posdata sobre las sociedades de control, dice que el problema del futuro va a ser el Tercer Mundo y cuando define a ese Tercer Mundo con una frase lapidaria: demasiados pobres para la deuda, demasiado numerosos para el encierro, está viendo lo que ya ocurría en los ochenta, las consecuencias del neoliberalismo salvaje, incluso en el Primer Mundo. Y la profecía deleuziana se cumplió más que cualquier profecía de Nostradamus.  Y para muestra basta un paso de comedia de Saturday Night Live: la propaganda donde varios actores y actrices hacen un anuncio sobre la America WASP, y dicen, disfrutemos nuestros últimos treinta años, porque después de eso en Norteamerica todos seremos medio latinos o medio árabes o medio africanos. Los movimientos neofascistas en Europa muestran el mismo movimiento: los muy blancos (y tan old money) europeos aterrados ante el crecimiento de la inmigración árabe o africana o latinoamericana. El único filósofo que vió el verdadero problema del pensamiento posmodernos fue Deleuze: se puede debatir mucho sobre filosofía en grandes universidades, pero el problema es que los pobres son cada vez más y son cada vez más pobres. Y un pobre no puede pedir crédito, solamente puede trabajar. Pero, de tanto teorizar sobre posmodernidad, no nos hemos dado cuenta de que los pobres no solo se están quedando sin trabajo: además están siendo masacrados en guerra y hambreados por políticas neoliberales que la posmodernidad no tiene en cuenta, obsesionados con rizar el rizo. ¿Que haremos, pregunta Deleuze, cuando los pobres sean muchos más y no les preocupe leer o escribir, sino comer y sobrevivir? El problema de la posmodernidad no es, en realidad, si es líquida o visual o si las parejas ahora se forman por Tinder; el problema es que hay mucha gente que no tiene casi nada para comer y que hay mucha gente que tiene más dinero que la que podría gastar en mil vidas.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario