lunes, 13 de mayo de 2019

La caída de Desembarco del Rey.

Uno siempre tiene sueños imposibles. Uno de los míos era haber presenciado la caída de Roma ante los bárbaros. Un sueño definitivamente contrafáctico: es imposible saber exactamente como cayó Roma. Hay relatos, claro, pero la decadencia del imperio romano fue tan lenta que quizás fue una caída suave y casi imperceptible. En todo caso, según Borges y la enciclopedia, cuando Roma definitivamente cayó la capital del Imperio Romano de Occidente estaba en Ravenna, que también fue invadida al poco tiempo. Poco quedó del Imperio Romano de Occidente, salvo relatos y poemas recordandolo. Pero ayer pude ver la caída de Desembarco del Rey y debo decir que fue mejor que ver la caída de Roma en vivo y en directo. Porque estaba Daenerys Targaryen encima de Drogon, quemándolo todo. Porque estaba el último duelo entre Sandor Clegane y su hermano. Porque Jaime Lannister y Cersei Lannister murieron abrazados. Porque Euron Greyjoy le dijo a Jaime antes de morir: has matado a otro rey. Porque uno entiende, viendo la caída de Desembarco del Rey, viendo a Gusano Gris furioso y asesinando con lanzas, viendo las mujeres y niños incinerados, cuando se ve a los dothrakis ululando y utilizando sus guadañas y la Fortaleza Roja en llamas desplomándose, lo que significaba el moto de los Stark:Winter is coming. Se acerca el invierno. Y uno entiende lo que significa cuando Ned Stark le dice a Arya, casi al comienzo de la serie: en invierno, la manada sobrevive. ¿Cuando comienza una venganza? Se puede llorar por la caída de Desembarco del Rey, una de las ciudades más hermosas de la fantasy televisiva. Pero, es cierto, todos secretamente la deséabamos.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario