miércoles, 7 de mayo de 2014

Los muchachos del PRO no saben bailar cumbia

Diario de Amalia.

Más o menos ya aprendí. Después de tres días no rompí más un plato y hasta me llevo mejor con mis compañeras de trabajo. Por lo menos a veces me hablan. Y hasta me tocó un franco. Un día entero de descanso. Me tiro en la cama, pongo mi película favorita ("Leyendas de pasión") y entonces aparecen Karen y la Peco.
- ¿Otra vez viendo esa peli?- me dice Karen. - Es una porquería.
- Con Brad no te metas- le contesto yo.- ¿Qué tal anda la panza? ¿Ya decidieron quién va a ser la madrina?
- No la vamos a bautizar- dice Karen.
- ¿Cómo que no la vamos a bautizar?- pregunta la Peco.- Mi vieja se muere.
- Vos sabés que yo no creo en eso, gordi.
- No me digas gordi. ¿Y por qué decidís todo vos? Yo si soy católica, estoy bautizada, mi tío abuelo Joaquin es párroco de San Francisquito. Yo no tengo voz ni voto, entonces. Claro, soy solamente a la que se le hinchan los pies cada vez más y tiene que ir al baño cada cinco minutos. Y no puedo fumar y tengo que comer remolachas todos los días, según vos. Ya me tenés podrida. Voy al baño.
Nos quedamos solas.
- Desde que está embarazada, está así, insoportable.
- Está un poco sensible. Además, Karen, vos tenés que reconocer...
- ¿Qué?
- Que sos un poquitín mandona con ella. Desde que iban juntas a la primaria. Era tu amiguita del alma, pero la que decidías todo siempre eras vos. Y la pobre Peco también tiene su corazoncito.
- No sabía que pensabas eso de mí- me dice Karen.- O sea que te ponés de parte de ella...
- No, no, no me pongo de parte de nadie.
- Además- la sigue Karen.- ¿quién sos vos para darme consejos? Le hiciste un desastre al pobre Germán y a Javier también, que aunque sea K me cae simpático, te peleaste con tu vieja y ahora trabajás de moza...
La Peco sale del baño. Tiene los ojos colorados.
- Por hoy me voy a quedar acá con Amalia- le dice a Karen.- Viendo "Leyendas de pasión", que también es mi película favorita.
- No sabía- dice la Karen.
- Me encanta como actúa Anthony Hopkins. Además, ya decidí que ella va a ser la madrina de Bernardita. Y el padrino va a ser Germán.
- ¿Bernardita?- pregunto yo.
- ¿Bernardita?- pregunta Karen.
- El segundo nombre de mi mamá- la termina la Peco. Y se sienta en el sofá cama. 

No hay comentarios.:

Publicar un comentario