miércoles, 21 de mayo de 2014

Los muchachos del PRO no saben bailar cumbia.

Diario de Amalia.

Mientras Julián y la Peco están cocinando un strudel y escuchando el nuevo cd de José Luis Perales, en mi departamento, viene Germán. Como no tenemos donde hablar sin que la pareja de tórtolos nos escuchen, nos vamos al pasillo.
- ¿Y?- le digo yo- ¿Conseguiste alguna respuesta de Karen?
- Nada. Ya se enteró. No solo está enterada, está resignada.
- ¿Y ahora que hago? Solamente que la llame a Patri. Pero me va a decir que yo tengo la culpa de todo, como siempre. Por lo menos se olvidó de la granola, pero vos no sabés lo que es tener a tu jefe en tu departamento todo el día. Y además están insoportables. No es solamente Sandra y Celeste, es también José Luis Perales. ¿A qué clase de hombre le gusta José Luis Perales? Estoy haciendo horas extras sin que me las paguen.
- ¿Y si hablás vos con Karen?
- No, si no te dió bola a vos, menos me la va a dar a mí. Podría estimularlos a que se casen, no es tan mala idea.
- Pero la Peco está casada.
Es cierto, pienso yo.
- No era tan mala idea.
- ¿No sabés algo terrible de la Peco?- me pregunta Germán.- Algo que haga que se separen.
- No- le contesto yo.- Si lo supiera ya lo habría usado. La Peco es así. Tranquila, pacífica, casera e insoportable. Es tan buena que asusta.
- Bueno- me dice Germán- Julián no es tan bueno.
- Pero eso la Peco ya lo sabe. Y está visto que no le importa. Mejor aprovecho la situación e intento que me aumente el sueldo o hago que la Peco me pague parte del alquiler. Ya que vive acá. Por ahí se ofende y se va.
- ¿O sea, ya está? ¿Tus amigas se divorcian y no vas a hacer nada?
- Che, no hice nada cuando se casaron. A mí y a Patri en realidad nos parecía que no eran la pareja ideal y no dijimos nada. Cuando la Peco quedó embarazada, yo las felicité. La Patri no, pero ella tiene un mambo especial con los pibes. Ahora soné. Por lo menos Karen no está más enojada conmigo.
- No- dice Germán- por lo menos eso. Creo que está festejando su vuelta a la soltería.
- A Karen le encanta estar soltera- le digo yo- Tiene suerte. No sé que hará ahora.
- Creo que se está enganchando con la bailarina de tap- me dice Germán.
- ¿Tu falsa novia?- le preguntó yo.
- Bah, no sé- me contesta él- Anoche nos echó a mí y a Alberto de la casa.
- Tendríamos que contárselo a la Peco.- digo yo- Por ahí esa sería la solución.
- Están los dos cantando "Y quién es él..."- me dice Germán- Resígnate, Amalia, no hay vuelta atrás. Y lo peor de todo es que todos los regalos del baby shower quedaron en la casa de Karen.


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