jueves, 22 de mayo de 2014
La noche de los lapices
O la tragedia de la inocencia. En esos años, después del no te metás, mejor decir que los desaparecidos no habían hecho nada. Adolescentes que querían el medio boleto; niños apenas, dirían nuestras abuelas (quizás no todas) o potenciales subversivos (dirían los militares). Cuando se empieza a actuar mal, dice Faulkner, no es tanto lo que se hace sino lo que se deja de hacer. El final es desgarrador y también, ahora que tengo un hijo de esa edad, me abre un interrogante: ¿es menos grave desaparecer a un hombre, cualesquiera sean sus crímenes, que a un adolescente, aún cuando este sea inocente de toda inocencia y crea -como todos a esa edad- en la bondad humana? El mal es un camino resbaladizo y el diablo nunca duerme. Una vez que se tortura a un hombre para sacarle información para salvar vidas, ¿que nos detiene para torturar a otro para sacarle la casa o asesinar a cualquier desconocido para arrebatarle sus bienes? Si yo gano mucho dinero en dólares ¿qué me importa que mucha gente no tenga casa y comida? Si puedo comprar muchas cosas importadas ¿por qué tengo que pagar impuestos por ellas? Mientras tanto, entonamos himnos patrióticos y hablamos de la Argentina como si fuera la gran madre. ¿Existe un concepto de patria más pobre? ¿Existe menor concepto de dignidad que ese? El torturador, el corrupto, el ventajista y el garca son también argentinos. ¿Hay que estar orgullosos de eso? El sr. Ibérico San Jean dijo que por último mataría a los indiferentes y ahora están llorando porque lo maltratan en el hospital donde muere de viejo, dignidad que él le negó a tantos. La tragedia de "La noche de los lápices", la verdadera tragedia, no es la de esos chicos (ni la de sus padres y parientes) sino la de sus asesinos; matarlos y tirarlos al río no es banal, ni siquiera en el más sofista de los silogismos. Que otra gente les haya dicho que haciendo eso serían grandes hombres, no me sorprende; incluso hay gente que cree que por internarse en los fumaderos de opio se vuelven artistas.
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