jueves, 13 de febrero de 2014
Matthew McConaughey
La verdad es que siempre salió en las revistas como el más sexie del mundo, pero yo nunca lo ví así hasta que vi la serie "True Detective". Allí, Matthew McCounaughey está impecable: un amor de detective, al que dan ganas de adoptar, tanto en su versión noventera como en su versión año 2012. En este mundo hay mujeres botineras, raqueteras, faranduleras, rockeras; mi debilidad fueron siempre los detectives a lo Marlowe, esos que se apasionan con un crimen y buscan la respuesta aún a costa de su hígado y de sus huesos. Hay que verlo contestando las preguntas de los periodistas que lo interrogan, mientras bebe y fuma como un cosaco. Con esta serie y con la última película de Scorsesse Matthew McConaughey se redime de tantas comedias románticas fallidas, porque en Hollywood últimamente solo existe en happy end, que todos sabemos tan irreal. Sobre todo en Norteamérica, que libra guerras internas y externas, que la están desvastando hasta los huesos desde hace tantos años; tanto mesianismo, tanto amor por las armas, tanta masacre. Somos en realidad así, parece decir el último Matthew, somos mucho más Faulkner que Disney, mucho más Poe que Sex and the City. Gran lección para todos los imperios del mundo: et in Arcadia ego.
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario