lunes, 3 de febrero de 2014

Jerry Lee Lewis

El rock, me parece, era un asunto de la raza africana, como el jazz o el candombe, hasta que apareció Jerry Lee Lewis. Ví la película "Grandes bolas de fuego" cuando tenía trece años y es una de las mejores películas de rock que he visto nunca. Es cierto que el casting es impecable (todos los que actuaban allí hicieron luego historia cinematográfica) pero la película en si misma tiene un timming y una liviandad envidiables. El final es uno de los más geniales de la historia del cine: el primo evangélico que viene a reprocharle todos sus pecados a Jerry Lee Lewis y el gran Jerry diciéndole, con una sonrisa digna de Clark Gable: "Si voy al infierno, que sea tocando el piano". Espero que esté en el cielo de los rockeros, que es el infierno de muchos que se creen santos.

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