en el centro de la maraña
Dios araña
Alejandra Pizarnik
Sarar. Oasis de Dion
No iras, Eliza, dijo Sarar. Melinda opina que no debes ir, Enrique opina que no debes ir, yo opino que no debes ir.
Dion opina que si, le respondio Eliza. Van a encontrar la maquina.
No es probable. Conoces a Pauline a y a Rodrick.
Si atrapan a Pauline, Rodrick cae. Si atrapan a Rodrick, Pauline cae. Es muy probable que los encuentren a los dos. Los nativos se han expandido hasta el delta, Rilench y Arguil tienen espias en todas partes. Pauline es el punto débil de Rodrick y es tan ingenua...
La culpa la tuve yo cuando deje que ella entrara a la nave.
La culpa la tuve yo por no morirme cuando debia, fue la respuesta de Eliza. Somos los Mil, somos inmortales ahora. Ire hasta donde esta el Rey...
¿Que haras allí? Unirte a Lisbeth y al resto. Ya sabes lo que le ocurrió a Enrique cuando quiso parlamentar con ellos. Yo lo vi; le sacaron el ojo de la órbita y le machacaron el pómulo con un martillo. Enrique volvio con nosotros. El esta en contra de la Maquina, como tu, como Pauline, como Lisbeth. De que sirve, Eliza. Son implacables. Ellos defienden su vida contra nosotros. Somos monstruos para ellos y lo sabes. Llevan años torturando a Jorginho. Pregúntale a tu amigo Dion que tan amables son con sus esclavos.
Llevare conmigo a Argan y a Enrique, dijo Eliza. Soy la ultima general, ya se, pero supuestamente no tenemos orden jerárquico.
Le prometí a tus padres que te cuidaría.
Le prometiste a mis padres que no moriría y bien que lo has logrado. Lo tuyo ha sido el triunfo de tus deseos, Sarar. No le dijiste nada de sus pobres vidas.
Fueron ellos los que quisieron entrar a la Maquina por ti.
Aun lo recuerdo, Sarar.
Entonces hubo un silencio. El medio hombre pareció un hombre completo, por un momento.
No me haces sentir muy bien.
No. Tu fuiste egoista, mis padres fueron egoístas, Lisbeth fue egoísta, Melinda fue egoísta, yo fui egoísta. Ahora nuestro planeta de origen esta extinto, somos inmortales y los nativos y los mestizos nos odian. Todos menos Dion, que ha aceptado ayudarme. El y la primera heredera. Iré con ella también. Si puedo retrasar que encuentren la maquina dos o tres siglos, aunque tenga que pasarlos en los aposentos de Arguil como Lisbeth, lo haré.
Es una lastima que no hayamos tenido tiempo de bautizarte, dijo Sarar. Te hubiera puesto Stone de nombre.
Pondre a dos de mis hijos a tu servicio. Mnemosine y Hecubo.
De algo servirán, repuso Eliza.
La Dama Blanca te envia saludos y dice que si puedes rescates a Lisbeth.
Esta bien, dijo Eliza en un suspiro. Quizás ya no la necesiten.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario