viernes, 14 de febrero de 2014

Los muchachos del PRO no saben bailar cumbia

                    Diario de Germán

¿Vos me estás metiendo los cuernos con Julián? le pregunto a Gretel. La boluda se larga a llorar y al principio lo niega todo, pero después me empieza a confesar que sí, que esto del casamiento la asusta un poco, que se encontró por casualidad con Juli un día en la calle (lo llama Juli, es lo peor de todo) y el le dijo que estaba muy linda, que si quería posar desnuda para él en el atelier. Y ella posó desnuda y aunque el cuadro le pareció horrible igual se acostó con el, dos o tres veces, no se acuerda bien, aunque quizás fueron más. Yo te quiero, mi amor, sos el amor de mi vida y yo entonces le corto y me largo a llorar como un pelotudo y luego entro al pub y le digo a Alberto que me tengo que ir y Alberto asiente y yo, el y las chicas nos vamos, y aunque se rien como unas tontas cuando salen del pub sabemos que ellas también entienden y entonces, para completar todo, se larga a llover. Una tormenta de verano espantosa.
- ¿Donde vamos?- le pregunto a Patricia.
- Vamos a mi casa, queda cerca. ¿Que pasó?
- Julián se está acostando con mi novia- le contesto.
- No sabía que tenías novia. El otro día no me dijiste nada- me contesta ella.
- Se llama Gretel. Me estoy por casar con ella- No quiero llorar, no quiero.- Es muy linda, muy buena, tiene una boutique..
- Y te metió los cuernos- la remata ella.
- Sí- contesto yo.
- A veces pasa- me responde ella.- Los hombres se sienten culpables, las mujeres no. Las mujeres lo hacemos por amor. A veces. A veces no.
- ¿Vos le metiste los cuernos a Julián?- le pregunto.
- A los dos meses- me contesta ella. - Con el padre.
Yo me empiezo a reir y ella también y entonces Alberto y Amalia nos pregunta (con su mejor cara de amargados) que es tan divertido y yo les cuento.
- ¿Con el padre de Julián? - le pregunta Alberto a Patricia.
- Sí, es lindo tipo. Además es re bueno. Me llevó al hipódromo, al cine. Es mucho más amable que el hijo, te digo. Es viudo, además.
- Que karma con ese hijo.
- Es lo que pensé yo. Yo se lo dije, vos te estás ganando el cielo. Que querés que haga, me dijo. La finadita me dijo que lo cuide al Juliancito en su lecho de muerte. Todavía le digo Juliancito, y los padres de las chicas que abandona enseguida me llaman para putearme a las cinco de la mañana. Yo ahí le dije, esperame cinco minutos, y despues nos acostamos. Me pidió que no le contara nada a Juliancito. Yo no le conté nada, porque soy buena mina. Pero igual lo dejé. El me pidió que no lo dejara. Que le hacia falta alguien como yo.
- Hiciste bien en dejarlo- digo yo.
- ¿Vos sos del PRO?- me pregunta ella.
- Sí, sí- le contesto, mientras entramos a su departamento. Es horrible, como todos los departamentos de esta zona.
- No entiendo bien, concretamente, porque lo dejaste a Julián- dice Alberto, mientras se seca los zapatos con un trapo.
- Quería tener hijos conmigo- le contesta Patri.
- Claro- dice Alberto.
Amalia y yo nos miramos. Están los dos locos. Es lo más romántico que nadie le ha dicho nunca a una persona y la boluda esta se queja.
Patricia nos mira a los dos.
- Yo ya pasé por esa- nos dice.- Desde que mi viejo la dejo a mi vieja. Es la historia de nunca acabar. No me gustan los chicos, odio los chicos, no quiero ser madre. Me gusta mi vida de soltera.
- Yo odio la vida de soltero- dice Alberto.
- Vos sos divorciado- le contesta Patricia.- Eso es otra historia. Vamos a hablar de otra cosa. Vamos a hablar de los muchachos del PRO. Vos sos del PRO, Germán. Contá que grandes planes tiene Macri para la Ciudad de Buenos Aires mientras tomamos una botella de vino y picamos unas pizzas viejas.

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