lunes, 17 de febrero de 2014

El sonido y la furia en Faulkner

A mediados del siglo XX Faulkner era furor; todos le debían algo, sobre todo los latinoamericanos (sino leer las crónicas de Onetti y de García Marquez). Tenía el prestigio del Nobel, era norteamericano, provenía de una familia sureña. Luego fue borrado, muy suavemente, por los vientos de las novedades literarias y de cierta crítica especializada. Lo cual nos lleva a pensar que ambas son horrorosas caras de una misma moneda, la de la mediocridad no visionaria (es perdonable que alguien sea un mediocre, siempre que tenga la suficiente conciencia de sí mismo como para no creerse un genio por repetir conceptos de otros). La verdad es que Faulkner toma el sur norteamericano como escenario y ahí crea (y recrea) los recuerdos y las mitologías pre y post Guerra Civil. La Guerra de Secesión tuvo un efecto muy extraño en US: en el Norte, su importancia fue diluyéndose muy pronto (porque el norte era protestante, industrial, abierto a la inmigración y al progreso). En cambio, en el Sur aún se encuentran sus huellas; para los sureños fue siempre un escándalo que hombre que no eran caballeros e incluso, algunos que habían sido sus esclavos, les ganaran la guerra. Faulkner recoje perfectamente el guante del Sur vencido, pero lo hace de un modo particular, dándose cuenta (como también lo hizo Mark Twain) que los que iban a terminar venciendo, a pesar del KKK y de los linchamientos, eran los antiguos esclavos que sus antiguos amos amaban y detestaban al mismo tiempo. No hay más que leer "El sonido y la furia", para ver que la desintegración de la muy blanca familia patricia que la protagoniza es paralela al emponderamiento de sus criados negros y mulatos. Estos saben que hacer con sus vidas, estos inclusive toman decisiones sobre las vidas de sus antiguos esclavistas, que ahora que lo han perdido casi todo no saben bien que hacer salvo suicidarse o fugarse o emborracharse. Los viejos esclavos, parece decir Faulkner, están protegiendo a sus viejos amos, sienten lástima por ellos, sabe que son solo niños que creían que eran ricos y ahora, que deben valerselas por sí mismos, descubren que son pobres.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario