martes, 11 de marzo de 2014

Los muchachos del PRO no saben bailar cumbia

Diario de Germán.

Bueno, yo ahora me siento un Don Juan, que quieren que les diga. Bah, me sentí un Don Juan hasta esta mañana en la cual suena el timbre del departamento y es...mi futura suegra. La mamá de Gretel. Ella me quiere mucho, hasta por ahí nomas, bueno, pero por lo general es futuro yerno de acá, y futuro yerno de allá y Germancito y mucho beso. Ahora está un poco destemplada (se le corrió el rimmel, el postizo está mal puesto) y creo que bebió un poco.
- ¿Qué pasó entre vos, Germancito y mi Gretelcita?
- Nada, nada- le digo yo.
- A mí no me mientas, Germancito. Mi hija hace tres días que está llorando. A mí se me parte el corazón. Está todo el día escuchando cidis de Alejandro Sanz.
- No, pasa que...
- ¿Vos te portaste mal con ella?- me pregunta de repente.
Lo que me molestó un poco fue el dedo acusador, sobre todo porque me parece que la pobre mujer jamás ha concebido la idea de que la cosa fuera al revés. Pero contar la verdad es un poco difícil para mí (¿será porque la verdad es que soy un cornudo?), así que asumo el rol de macho viril que se espera y le contesto:
- Sí, es cierto, me porté mal con ella. La engañé con una chica.
Mi futura suegra me mira con un poco de odio y con un poco de alivio, lo cual me hace sospechar que...
-¿Quién es ella? ¿La conozco?
Ahora que hago. Quien me manda a mí a mentir. Si digo un nombre conocido, va a haber lucha de barro entre mujeres. Si digo un nombre desconocido, por ahí se da cuenta.
- Se llama Aldana- digo sin respirar- es de la Federación Comunista, vive en San Telmo, le gusta Kevin Johansen, que parece que es un cantante, va a veces a los actos de la Cámpora, estudia filosofía.
- ¿La engañaste a mi Gretel con una chica de la Cámpora?
- No, no es de la Cámpora. Es de la Fede, la Juventud Comunista- trato de arreglarla yo.
- A mí me parecía- me responde mi futura ¿ex? suegra.- Yo no le quería decir nada a tus padres, pero tus mejores amigas son una parejita homosexual que se les da por tener un hijo, escuchás música clásica y tu hermano se divorció dos veces, y tiene un hijo del segundo matrimonio. Son una manga de degenerados. Yo le decía a Horacito, le decía- Horacito es el papá de Gretel- a Gretel este chico no le conviene, pero el me decía, mirá que es del PRO y es estadístico, no es tan mal partido. Pobre mi Gretelita, pobre.
Me quedo callado un rato, aceptando toda la culpa. Luego, como quién no quiere la cosa, le digo:
- Bueno, por suerte todavía no estamos casados. El casamiento todavía se puede suspen...
- Chchch- dice mi futura suegra y ahí sí que levanta el dedo- ni hablar. El casamiento se realiza igual.
En cuanto cierra la puerta, mis ánimos de Don Juan se van al piso. ¿De qué sirve tener dos mujeres, si la primera te metió los cuernos pero te tenés que casar igual y la segunda apenas si la conocés pero ya es la culpable de la ruptura de tu noviazgo? Por lo menos me hubiera acostado con Aldana. Una parte de la historia sería cierta.


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