viernes, 19 de abril de 2019

Argentina Beatnik

He visto el otro día un hermoso documental llamado Argentina Beatnik que tal vez sea el mejor documental acerca del rock de la historia del cine. Están todos los que estuvieron ahí y todavía están vivos: Litto Nebbia, Moris, etc. A los que no están se los recuerda con algo entre cariño y nostalgia que uno entiende: cuando cuentan que Miguel Abuelo era un adolescente que cantaba bagualas y que cuando le preguntaron si tenía una banda (spoiler: Miguel Abuelo en ese momento no tenía banda de rock) le dijo sí, sí, se llama Los Abuelos de la Nada, no se puede dejar de pensar en Los Abuelos de la Nada de los años 80, en las chicas aullando cuando Calamaro empieza a cantar en Chalamán y en Miguel aullando rastafa como si hubiera nacido en Jamaica. Pero la parte que más me gustó de todas es cuando uno de ellos cuenta que no eran muchos y a su vez eran muchísimo: nos juntábamos en una plaza a tocar y en una de esas plazas apareció Norberto Napolitano, a.k.a. Pappo, que le gustaba tocar la guitarra. Es una extraña maravilla ese documental porque en ese momento el rock inglés y el estadounidense eran ya mainstream, top 100 y peleas entre disqueras. Y Argentina Beatnik es el revés exacto: un espíritu muy argentino, ese lo atamos con alambre que a todos los argentinos nos suena familiar: te gusta el rock, querés formar una banda, vas a una plaza y en esa plaza de los 60, igual que las plazas de ahora, está Pappo.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario