viernes, 31 de agosto de 2018

Yu gi oh o dilemas morales de una madre

                                                 A Julia Mengolini, por ser inteligente y tener miedo que su hijo sea tonto (si lo tiene)

Al principio son tontos. En un momento dado, son inteligentísimos. Una se pregunta ¿que hice? ¿Esta criatura es capaz de desfalcar un banco? ¿A quien he criado? Pero por suerte a la benemerita criatura, ya todo un señorito con amigas y amigos y ex amigas y ex amigos solo le interesa jugar a cartas de rol y a los videojuegos. No hay muchas probabilidades que sea narcotraficante, por suerte. Una ya es un poco eso viejo a lo que hasta ayer le daban la mano para cruzar la calle. Envejecer es saber cuando cruzan la calle, afortunadamente, solitos. Aunque una los extrañe. Al menos nos quedan las cartas de YU Gi Oh, en sus empaques.

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