sábado, 25 de agosto de 2018

Santiago Maldonado

                                         un pequeño homenaje a alguien que murió por lo que creía, a diferencia de tantos otros

Una de las tardes más tristes de mi vida fue cuando encontraron el cadáver de Santiago Maldonado. Yo, torpemente, ingenuamente, aunque ya casi no me queda ingeniudad, pensaba que por ahí realmente se había ido a Chile o a Concordia o a Usuhaia. Mi lugar de trabajo está lleno de antropólogos y arquólogos, y son invariablemente mochileros y generosos. Me imaginaba a Santiago Maldonado un poco así, un poco con rastas y tatuador y un gran dibujante, como todos los tatuadores. Pero después de un tiempo largo (para todos nosotros) el comunicado oficial era que lo habían encontrado ahogado. Encuentran ahogada a tanta gente en este país: no solo pobres tatuadores, también fiscales, hijos de empresarios, modelos. Me da que pensar. Este post es para recordarme un poco que en este país hay gente muy, pero muy hija de puta, pero también hay gente generosa y con valores y algo ingenua, como Santiago Maldonado, que era vegano para que los animales no sufrieran.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario