Si algo admiro de Norteamerica es su condición de buenos cristianos. En el mejor de los sentidos. A veces manipulados por las élites de los países sudamericanos, que son (vivo en uno de ellos) deleznables. Solo saben hablar en inglés y desdeñan a las clases "bajas" que son quienes les cocinan, les cosechan, lo hacen en definitiva ricos. Y peor aún, cuando viene alguien del extranjero a marcar eso esas clases elitistas se escandalizan. En Latinoamerica está de moda no creer en nada salvo en la propia ganancia. Eso es indiscutible.
En cambio los norteamericanos a veces se equivocan cuando intervienen en política internacional, pero al menos generalmente están seguros cuando actúan de hacerlo en sus propias reglas. Creer que hay una buena manera de actuar en el mundo y que esa mirada y esa acción mejorará de alguna manera su vida (nuestras vidas). Eso es pensarse desde el cristianismo, pienso yo. Aunque a veces ocurra Hiroshima, aunque a veces ocurra Vietnam, o Afganistan o Irak.
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