Rodrick. 2020. New Hampshire.
siento que ella vendrá
y sus labios de luz dirán algas
algas y viento del mar...
Don Cornelio y la Zona.
No sé a quién le sirven tus experimentos, dijo Pauline.
Hipotéticamente, le había dicho, podrían salvarse vidas.
Bien, había contestado ella.
¿Y si también se perdieran vidas con él?
No había sabido que responderle.
¿Cuantos años quedaban para el Gran Viaje? El también remarcaba las mayúsculas, un poco a la manera de Lisbeth.
Dos o tres...
Y luego nada... Nada de lo que habían amado. Un nuevo planeta, era cierto, desconocido y salvaje. Aventuras, experiencias.
Pauline quedaría aquí. Eso era todo lo que sabía.
Lo único que podía hacer era mirar Legally Blonde y sentir un poco de melancolía.
Pensó en llamarla . Ella lo había llamado tantas veces. Marcó el número.
¿Rodrick? dijo ella
Hola, respondió él.
Tanto tiempo. Pensé que te habías olvidado de mí.
El sonrió.
¿Te siguen gustando los Aristogatos?
Entonces oyó la risa de Pauline.
Always, respondió ella, como en Harry Potter...
Es una pregunta estúpida.
Claro, contestó él.
¿Ocurre algo? le preguntó ella, después de un silencia estruendoso.
Si, ocurre algo, le dijo él. Es muy raro y largo y quizás no lo entiendas...
Ya sé que soy una idiota... empezó a decir Pauline.
Pero voy a contárltelo, siguió Rodrick.
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