jueves, 30 de junio de 2016
Mario Pergolini
Empecé a detestar a Mario Pergolini cuando se burló de Romina Yan porque estaba gorda. Una broma boluda y bien que la puede hacer, porque el es flaco. Pero Romina Yanquelevich murió a los treinta y dos años, dejando a un marido desconsolado, a dos hijitos chicos, a su madre y a su padre, a su hermano, a muchos amigos tristísimos. Hasta Maru Botana lloró en cámara. Y entonces me pregunté ¿que necesidad de hacer es broma pelotuda? Vamos, sos Mario Pergolini. Levantás el teléfono y casi cualquier mujer del país te atiende. ¿Que necesidad de meterse con una chica jovencita y bastante mona? Pero así está este país, compitiendo los muchachos a ver quién la tiene más larga y las mujeres a ver a quién le toca la billetera más abultada. Al final, siempre, cada uno obtiene lo que se merece.
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario