por supuesto, a Litto Nebbia, el que empezó todo este lío.
Siempre detesté el rock de barricada, que es el que más ha crecido en los últimos años. Siempre odié el rock que dice: nosotros somos rockeros y por eso somos mejores que los tangueros, los folkloristas y los jazzeros (ni hablar del reggaeton). Lo mejor que tiene la historia del rock nacional es que bebe de todas las tradiciones musicales previas; jazz, folklore, tango, blues, candombe, música clásica. Sino basta escuchar Barro tal vez de Spinetta, probablemente la mejor zamba escrita en Argentina. La síntesis de ese pensamiento de "aguante" probablemente sea la canción "El Rebelde" de la Renga: no creo en ningún sistema político, ni el demócrata ni el fascita porque me tocó ser así ni siquiera anarquista. Y me gusta el rock el maldito rock. Cuando una escucha esas letras es inevitable pensar: ¿que quieren, que los aplaudamos? Si tenés doce o quince años esa forma de pensar está bien, ahora, gente grande, con hijos, con casas. ¿De en serio son tan ingenuos de pensar que el rock es contestatario a esta altura del partido? Lamento informarles que, como decía Lennon, el sueño terminó, o como el gran Charly en Mientras miro las nuevas olas: te acuerdas del tipo que rompia las guitarras cuando nadie tenía un miserable amplificador. Hay miles ahora. Así que mejor dejarse de joder con el gestito rebelde que a nuestros hijos los hace morirse de vergüenza y a cuidar nuestras guitarras y nuestros pianos, que bastante cuestan y bastante queremos. Y a agarrar un poco los libros de armonía.
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