Literaturas del yo
a Lena Dunham, por tantas tardes disfrutando un maratón de Girls
a Lena Dunham, por tantas tardes disfrutando un maratón de Girls
30 de marzo
Acabo de ganar una beca para un
workshop. Genial. El workshop trata sobre literaturas del yo; Se
llama así, Crónicas autobiográfica y literaturas del yo. Nos
obligan a llevar un diario y a contar nuestras experiencias diarias.
Las cosas interesantes que nos pasan. Ahora mismo empiezo, nos dijo
el coordinador que es importante no omitir nada.
Fui a comprar tomates a la verdulería,
picada a la carnicería. La picada estaba muy cara. Los tomates no
tanto. Hice unas hamburguesas caseras y una ensalada. Muy rico todo.
Después me puse a mirar a Rial. Cuando termino me fui a dormir una
siesta. La siesta estuvo buena. No soñé nada. Compré enfrente una
película trucha y dos empanadas. Lo llamé a Martin, hablé con el
un rato, me dijo que mañana pasa por casa. Me voy a dormir.
1 de abril
.
Me levanto temprano. Voy a correr un
rato. Casi me caigo cuando corro, por un bache en la vereda. Desayuno
dos tostadas con queso crema y café. Me baño y me peino. Me visto
bien, voy a pagar el cable y el teléfono, quizás algo pase en la
cola del Rapipago. Espero.
No. En el Rapipago estaban todos con
caras de orto y callados (¿se podrá decir orto en el workshop? Hay
que ser cuidadoso con esas cosas). Se ve que a la gente no le gusta
pagar las cuentas. Bueno, a mi tampoco, los entiendo.
Viene Martin. Almorzamos dos bifes de
cuadril que trajo él con la ensalada de tomates que quedó de ayer.
Me cuenta del trabajo, que hay un jefe nuevo que es un ortiva. Le
digo que renuncie. Me pregunta si estoy loca. Nos peleamos, pero
después nos amigamos y tenemos sexo. (Creo que es buen material para
el workshop). Después vamos a ver una película al cine y después
me trae a casa. Me voy a dormir.
2 de abril.
Pago quinientos pesos de más en la
tarjeta porque me olvidé una cuota. Quiero reclamar que los
intereses eran muy caros, pero me dicen que estaban estipulados por
contrato.
Como un sandwich vegetariano de Subway
y me voy a dormir.
3 de abril.
Milanesas de soja y me vi casi completa
la primera temporada de Daredevil por Netflix.
4 de abril
Idem pero esta vez las milanesas eran
de carne, la serie era Sherlock y la vi con Martin (una parte)
5 de abril
Voy al workshop. Me da vergüenza leer
lo que escribí. Me parece que mi vida es un embole.
6 de abril
En el ascensor me encuentro con mi
vecino. Usualmente, no le hago caso, pero me parece buen material
para el workshop porque sé que es algo así como un transa. Comienzo
una conversación casual y empezamos a hablar de lo mal que se llevan
nuestros vecinos los del sexto. Deriva después en la gente tóxica y
en como evitarla.
Ceno tofu con verduras y me voy a
acostar.
7 de abril
Vuelvo a encontrarme con mi vecino.
Esta vez hablamos del clima, lo nervioso que se pone uno con el calor
y terminamos hablando de tranquilizantes.
Tomo el té con mis amigas del
secundario. Ceno con Martin, ensalada de zanahoria y rabanitos y
provoleta a la plancha. Me voy a dormir.
8 de abril
Almuerzo ensalada de rucula y queso con
mamá. Mamá bien, papá también. Todo bien. Mi hermano está
resfriado.
Un bajón.
Como un yogurt de cena y me voy a
dormir.
9 de abril
Mi vecino el transa viene a pedirme
azúcar. Me resulta medio extraño, pero le doy una taza.
Baja la voz
- Pasa que estoy probando algo nuevo.
- ¿Algo nuevo de que?- pregunto con cara de inocente. Si no estuviera haciendo el workshop, ni preguntaría, tan boluda no soy. Pero tengo entrega dentro de dos días. Y no tengo nada. Literalmente nada.
- Una pastillita, un estimulante. Una cosa legal- me dice- completamente legal. Mirá, te voy a hacer probar para que veas que es re inocente.Estoy a punto de decirle que no, pero me arrepiento.
- Ahora vengo- me dice.Vuelve enseguida. La pastillita es marrón.
- Pega más si la tomás con Coca Cola- me dice. Busco Coca Cola en la heladera y cuando vuelvo el ya está poniendo música.
- ¿Te gusta JAF? A mi también me encanta JAF- me dice. Pone el volumen a todo lo que da; tengo ganas de decirle que a mí no me gusta, que al que le gusta es a Martin, pero la pastilla me está haciendo efecto. Me da mucho calor.
- Viste, está buena.- me dice mi vecino.
- Me estoy muriendo de calor.
- Bueno, sacáte la remera.
- Pero vos estás acá, estás loco. Para un poco.
- Esta bien, yo sabía que te ibas a hacer la difícil.Parece un poco fastidiado. No me saco la remera (ni siquiera tengo puesto corpiño), pero sí las medias y las zapatillas. Y voy a mi pieza y me saco el pantalón y me pongo un minishort.
Es medio raro, pero la pastilla me da
un poco de sueño.
- Tengo sueño- le digo a mi vecino.
- Bueno, acostate acá en el sillón.No sé por qué le hago caso. Me quedo dormida. Me despiertan unos gritos.
- Que haces acá, hijo de puta- es Martín- Que le hiciste.
- Que decís, callate pelotudo, que ella me invitó a venir- siento que dice mi vecino.
- ¿Que decís?Ahi me despierto del todo y se me pasan todos los efectos de la pastilla.
- ¿Que dice este hijo de puta?- me encara ahora a mí Martin- ¿Que vos lo invitaste a venir? Habla Marcia, que ya estoy llamando a cana.
- Es cierto- digo yo con un hilo de voz.
- ¿Es cierto que?
- Yo lo invité a venir. Me tomé una pastilla que me dió y después mucho no me acuerdo. Tenía mucho calor.Martín me mira de arriba a abajo y se va sin decirme nada.
- Bueno, vamos a seguir escuchando música- dice mi vecino.
- No, ahora te vas- le digo yo.- Me duele la cabeza, me pego mal eso que tomé.
- Ah, bueno- me dice él- A veces pasa.Me voy a la cama sin comer.
10 de abril
Llamo varias veces a Martin para
pedirle disculpas. No me atiende.
Intento no encontrarme más a mi vecino
transa en los pasillos ni en el ascensor. Probablemente vaya a tener
que mudarme.
Por suerte tengo algo que contar en el
workshop de mañana. Creo que mi historia va a ser la más
interesante.
Por lo menos eso espero. Por lo pronto voy al supermercado mientras espero que se cargue la segunda temporada de Daredevil. La espinaca esta muy cara.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario