viernes, 25 de enero de 2019
Periodismo político
No me voy a meter con el periodismo de espectáculos, porque emulando a Beatriz Sarlo (ejem, ejem) no hay nada que disfrute más que leer Paparazzi, Pronto o Gente y saber cosas de mis artistas preferidos. Pero si me voy a meter muy seriamente con el periodismo político, porque últimamente veo que hay muchos periodistas que se consideran periodistas políticos por hacer notas urgentes sobre twits polémicos de políticos controversiales. Los adjetivos usados en la última parte de la oración no son míos: son los más utilizados en la mayoría de los portales de información que leo. Hay algo bastante básico: si tu decisión, tu ambición en la vida es ser periodista político, tenes que estudiar. Es triste, pero es así. Yo sé que la vida sería mucho más linda si no hubiera que estudiar, pero bueno, es como el impuesto municipal o acompañar a tu hijo a los cumpleaños infantiles, hay que hacerlo. Desgraciadamente para ser un buen periodista político tenés que saber un idioma, en lo posible dos; tenés que saber de historia, de economía, de geografía y de política. Y leer, leer mucho, no leer solamente tweets ni facebooks ni portales de noticias. Leer periódicos o diarios bien escritos, porque es triste lo que voy a decir, pero un periodista político que no puede leer una nota completa de New York Times o de The Economist porque le resulta "aburrida" y "pesada" y "no entiende los conceptos", es mejor que se dedique a otras actividades más interesantes como ser RRPP de una discoteca. La va a pasar bien seguro y va a conseguir descuentos los viernes y domingos para otras discos igualmente interesantes. Ser periodista político es una de las especialidades más complejas dentro del periodismo: leer una nota firmada por alguien que dice ser periodista político pero ni siquiera puede usar bien una oración subordinada y usa sustantivos como "Peronia" para referirse despectivamente a la Argentina, porque sabe que así muchos seguidores le darán un like es sentir que te están faltando el respeto y no solo a vos como lector, sino a la gramática, al periodismo, a la política y a los historiadores que vienen desde Inglaterra o EEUU para hacer una tesis doctoral sobre el peronismo -dicho sea de paso, los pobres historiadores no deberían molestarse en viajar a la Argentina, material de archivo hay un montón pero definiciones sobre el peronismo nunca ha habido ni probablemente habrá jamás: tendrían que enfocarse mas en el radicalismo, que es un movimiento con tantas divisiones y subdivisiones como el peronismo, tan inexplicable como el anterior pero que tiene la clara desventaja de que Andrew Lloyd Weber nunca hizo un musical sobre él; por lo menos sus tesis doctorales tendrían la frescura de la novedad y quizás algún compositor vanguardista se entusiasma con el tema.
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario