martes, 29 de enero de 2019
Lars von Triers
En una época en la cual las películas se dividen en taquilleras, poco taquilleras y muy taquilleras, su costo de producción y sus ganancias, Lars von Triers es una rareza. Porque filmó Dogville. Es cierto que están James Caan, Nicole Kidman, y Paul Bettany; pero en una época de puro CGI, filmar Dogville es de una osadía solo comparable a la que tenía Fritz Lang o Charlie Chaplin. No hay casi escenografía, no hay casi cambios de vestuario. Es una película desnuda. Lo único que se luce en Dogville es la actuación y la historia; como tiene que ser en las grandes películas. No soy una cinéfila exquisita, así que no podría decir que Dogville me "cambió la vida". Pero cuando terminé de verla me quedé sinceramente muda ante el talento de los actores y del director. Dogville debe ser una de las mejores películas que he visto en los últimos veinte años: no es poco decir.
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