miércoles, 9 de abril de 2014
Todas odiamos a Angeline Jolie
No la odiamos porque es bellísima, flaca, elegante, trabaja para causas humanitarias y tiene un montón de hijos y aún sonríe con elegancia. Ni siquiera porque cualquier vestido le queda perfecto, aún el jogging y las zapatillas. Ni porque gana millones de dólares por años ni porque trabajo con Clint Eastwood. Claro que no. La odiamos porque se casó con Brad Pitt. Desde que eso ocurrió, las mujeres nos dedicamos a comernos las uñas y a inventar todas las causas posibles de divorcio entre los dos. Sepan los hombres compendernos: desde que apareció en "Thelma y Louise" es nuestro hombre soñado. Si algún día se encarna Dorian Gray en la realidad, se moriría de envidia ante Brad y no necesitaría destruir su retrato. Es, además (aunque a los hombres les duela en el alma) uno de los mejores actores de su generación y justifico mi argumento: "Entrevista con el vampiro", "Doce monos", "Ocean`s Eleven", "El árbol de la vida". Si para una mujer es difícil ser una cara bonita, para los hombres lo es mucho más; Brad Pitt exuda testosterona y ternura al mismo tiempo. En el final de "Ocean´s Eleven" una detesta a Julia Roberts; se va en un auto viejo con los dos hombres mas hermosos del mundo.
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