lunes, 14 de abril de 2014

La vida de Agustín Tosco. 10º parte.

Y desaparece Aramburu y al poco tiempo aparece muerto y parece que son unos muchachos que no los conoce nadie, que se hacen llamar Montoneros. Lo fusilaron en un juicio popular o lo que ellos quieren creer que es un juicio popular, porque parece que eran solo cuatro o cinco. El Colo, el Laucha y yo nos miramos, porque sabemos que la milicada es terrible cuando se meten con ellos y que no les hace falta ninguna excusa para fusilar a cualquiera. Pero como detenerlos, como convencerlos; incluso muchos de nuestros compañeros empiezan a ver con simpatía a esos grupos. "Eso hizo el Che Guevara" nos dicen muchos "creo focos, incendió a las masas". A mí me parece que Argentina no es Cuba, y que los militares de acá no son iguales que Batista, y que a veces tener razón demasiado pronto es lo mismo que equivocarse. Pero es difícil discutir porque muchos (demasiados) odiaban a Aramburu y parece que con su muerte se hubieran vengado tantas muertes. Pero la política, dice el Laucha, que aunque es callado y algo bruto a veces canta la justa, pero la política poco tiene que ver con la venganza. Si cada uno con un fierro se dedica a matar al que le hizo algo malo en el pasado, eso parece una películita de John Ford, no un movimiento que represente a los obreros. Y estos Montoneros no vienen mucho de la clase obrera, más bien pertenecen a esa clase media que tantas veces nos mira de arriba a abajo cada vez que salimos a la calle. Inútil discutir, a veces, con gente que no sabe lo que es levantarse temprano y comprar el diario por los clasificados para encontrar un laburito mal pago y dificil de conseguir, porque sabés de antemano que ya estás marcado como zurdo por toda la patronal de la zona.

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