viernes, 11 de abril de 2014

Los muchachos del PRO no saben bailar cumbia

Diario de Amalia.

- Me parece que nos fuimos al carajo- me dice Patri.
- Sí, sí, es cierto- le digo yo. Y lo peor de todo es que ahora es imposible arreglarla. Ya está en todos los diarios importantes del país.
- Pobre Germán- dice Raúl.- Tan lindo que es.
- Es hetero, muchacho, no te hagas ilusiones.
- Después de esto, que ilusiones me voy a hacer. Le tendría que haber dicho a mi media naranja que no se metiese, pero no lo hice.
- La culpa de todo la tengo yo- digo, un poco apesadumbrada. - No le quise decir a mi mamá que salía con uno de la Cámpora.
- ¿Por qué?
- Le tengo miedo, chichi.
- ¿A tu vieja?
- Es la única persona que me da miedo en todo el mundo.
- Le hubieras dicho que no salías con nadie.
- Me hubiera presentado otro candidato.
- Bueno, Amalita, las mentiras se pagan tarde o temprano.
- Cierto.
- ¿Hay manera de arreglar este entuerto?- pregunta la Patri.
- Imposible- nos dice Raúl.- Tu mamá estaba embaladísima contra el pobrecito y lo filmaron diez mil celulares.
- Nunca más piso los Cardales- digo yo.
- Me parece, Amalita, que tenemos que decirle la verdad a Germán.
- Me va a matar.
- Nos va a matar- corrige Raúl- Y además nos puede demandar por difamación y nos puede hacer un buraco así. Yo soy abogado recibido y sé lo que te digo.
- No hace falta recibirse de abogado para darse cuenta- dice Patricia.- Le dijimos a tu vieja que traficaba influencia, era proxeneta y traficaba droga. Tu vieja se encargó bien de desparramarlo por todo el evento. Ahora salió hasta en la tapa de Caras.
Yo me quiero morir. Una futura abogada metida en este entuerto. Casi que me largo a llorar.
- No me pucherees, nena- me dice Raúl- Parecés mi novio. Andá y explicale todo al pobre tipo. Yo te acompaño.
- Yo también- dice Patricia- Soy tan responsable como vos. Aunque mi idea era decir que era adicto al sexo y hubiera sido mejor. Es una adicción incomprobable. Es más, en este país, es casi un elogio.-

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