Diario de Amalia.
- ¿Cómo se te ocurió decirle a tu vieja que Germán era tu novio?- me pregunta Patricia.
- Qué se yo, se la veía tan contenta.
- ¿Y ahora que vas a hacer?
- Voy a ir a Los Cardales. Sola. Le voy a decir que me pelee con el muchacho.
- Vas a ir pero no vas a ir sola. Yo te voy a acompañar. La voy a escuchar a tu vieja cuando se enoje con vos y le voy a decir que el hombre era adicto al sexo o algo así.
- Mejor, Patri. Tengo miedo.
- Yo también.
La mamá de Patri se murió hace dos años de un infarto. Yo la acompañé al velatorio. Pobre Patri; sus hermanos menores lloraban, pero ella se había encargado de organizar todo, hasta el café. Ella siempre se había quejado de su vieja, que la hacía limpiar todas las tardes la casa y hacerle la comida a sus hermanos, pero cuando se murió estuvo tres meses sin saber que hacer los domingos. "Yo iba todos los domingos a que me retara por lo mala que era mi vida" me dijo. "Ahora no sé que hacer". Así que me comprende; aunque se lleve mal con mi mamá, que siempre que la ve se da idea para reprocharle la falta de un novio abogado o gerente.
- Por ahí hasta consigo uno del PRO- me dice Patri.- También lo podemos invitar a Raúl y al novio, que es diseñador de interiores o algo así.
- Que oficio tan gay- le digo yo.
- Bueno, al muchacho le va a encantar Los Cardales. Además, es de cholulo. Admira a tu vieja, con eso te digo todo.
- No.
- Sí, la otra vez la vió en una revista y me dijo que hermosa mujer, que estilo, como se viste.
- Bueno, a mi mamá le encanta que la admiren, así que se va a llevar bien.
- Van a ser amigos íntimos.
- Le va a redecorar la casa por quincuagésima vez en este año. Mi mamá siempre gasta plata en eso, le encanta también. Por ahí le viene bien y se olvida de mi fallido noviazgo.
- No se va a olvidar nunca. Una vez que...
- ¿Y si le digo la verdad?
- No, eso no. Mejor no. Además, mentiste como una pelotuda. Tu mamá se enganchó porque estaba chocha. Ya todo el mundo sabe. Lo mejor es salirse con elegancia.
- ¿Estás segura de lo de adicto al sexo? ¿No es mejor decir que el chico era algo así como Leonardo Fariña, y que en cualquier momento lo deschavan en el programa de Lanata?
- Eso es genial, che. Vos no sabés lo que me enteré.
- Se dedica a la trata de blancas y al tráfico de influencias. Ahí está.
- Con esa carita, va a decir tu vieja.
- Esos son los peores, le puedo decir, Quedé como Karina Jelinek.
- No, tu vieja lo puede llegar a matar al muchacho.
- Bueno, no creo. Para tanto. Por suerte no me casé. Y ahora que me pasó esto, no me pienso casar, mama. Mucho menos con alguien del PRO. Estoy traumada.
- Vas a ser una gran abogada, Amalia.
- Después que rinda Constitucional.
- Ya lo llamé a Javier para decirle unas cuantas cosas de él y de Germán.
- No, Patri, no, no lo metás a Germán en esto que es un pesado. Es capaz de venir a pedirme disculpas. Y se va a quedar otra vez toda la tarde mientras yo estoy estudiando. Y capaz que hasta viene Alberto. No voy a poder rendir nunca.
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